
Proceso electoral en marcha.- El Consejo Político Nacional de Morena, realizado el domingo, determinó las reglas para los aspirantes a la candidatura de relevo en la Presidencia de la República.- ¿Será un ejercicio terso, donde las pasiones de las tribus no rebasarán el llamado a la unidad que ha prevalecido?.- El zoon politikón es impredecible.
Bernardo Elenes Habas
Se adelantaron los tiempos del proceso electoral. Este ya se encuentra en marcha, antes de que el INE instale el entramado de dicha actividad 2023-2024, oficialmente programado para el mes de septiembre.
Morena, pero más bien el presidente Andrés Manuel López Obrador, forzó el calendario, tal vez queriendo asegurar que será testigo de un tejido político-social que necesita consolidar para la continuidad del proyecto de la 4T, y que el testamento del que ha informado que tiene preparado en caso de un imponderable, no sea necesario ejercer.

El domingo 11 de junio –ayer-, Morena sostuvo su Consejo Político Nacional, donde se marcaron las reglas que regirán el proceso interno de dicho Movimiento para elegir candidato a la Presidencia de la República. Esa actividad de consejeros y aspirantes, surgió en forma adelantada luego que Marcelo Ebrard, uno de los pretensos, forzó con argumentos convincentes la ausencia de piso parejo, donde principalmente se favorecía, hasta ayer, a la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien por cierto fue recibida en el seno del cónclave con el grito nada agradable para ella y sus protectores de “¡Piso parejo!”.
Al final de la asamblea se dieron a conocer los acuerdos unánimes, estableciéndose que la candidatura de Morena surgiría a través de la realización de cinco encuestas entre Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum, Adán Augusto López, Ricardo Monreal; pero también participando por los partidos PT y PVEM, aliados de Morena, Gerardo Fernández Noroña y Manuel Velasco.
El registro de quienes anhelan la candidatura será del lunes 12 al viernes 16 de junio, debiendo renunciar a sus cargos públicos a más tardar el día 16 de este mes.
Las precampañas para dicho cometido se ejercerán del 19 de junio al 27 de agosto, abriéndose las encuestas del 28 de agosto al 3 de septiembre, dándose los resultados el 6 de septiembre.
Se acordó, como restricción fundamental, que deberán de abstenerse a hacer pronunciamientos a favor de alguno de los precandidatos el presidente López Obrador, gobernadores, legisladores federales y locales y presidentes municipales.
Se palpa en el ambiente las pasiones de los militantes de Morena y sus aliados, grupos que no se contuvieron en el mismo seno del Consejo Nacional dominguero, y con la exclamación exaltada de “¡piso parejo!”, dedicada a la señora Sheinbaum, prácticamente denunciaban su sentimiento de atropello ante lo que consideran supuestos favoritismo para la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, a quien le reclamaban puntualmente sus parcialidades.
Los ánimos en los entramados de los citados partidos están en efervescencia, y cuando las tribus sienten que el relevo para el ejercicio del poder público está casi en sus manos, se olvidan de la pretendida unidad sin importar que puedan desatarse, como sucedía en el PRI, PAN, PRD, las batallas intestinas, que suelen ser cruentas.
¿Los premios de consolación, coordinando las cámaras en el Congreso de la Unión y la inclusión en el gobierno federal, que se han previsto para quienes no logren la candidatura, serán suficientes?
El zoon politikón es impredecible.
Le saludo, lector.









































