
En Sonora, Morena tendrá oposición frontal.- Nada será como el providencial tsunami del 2018, cuando cualquier personaje, aunque careciera de trazado político, humano y social, se conertía en virtual triunfador.- Las plataformas que disputarán la gubernatura, alcaldías, diputaciones locales y federales y hasta regidurías, tendrán que llevar a los más legítimos, con capacidad, vocación de servicio y raigambre social comprobada.
Bernardo Elenes Habas
No será fácil para Morena, el proceso electoral que viene.
Dichos comicios jamás se parecerán a los acontecidos en 2018, cuando sus candidatos fueron envueltos en el fenómeno de un tsunami (meteoro nacido con tormentas de hartazgo, con vientos despiadados de cinismo e injusticia que prevalecían en el país), situación que convirtió en triunfo lo inverosímil, demostrando que en política no existe la lógica, de tal manera que cualquiera que fuere candidato en ese tiempo, ganaría, como sucedió en Sonora, como aconteció en Cajeme.
Hoy, asoman otros tiempos; hay desgastes sociales, dudas políticas, quebrantos morales que no dejan de hacer mella en el otrora triunfalismo de Morena, un partido que, como todos, ha cometido errores junto a las conductas pasadas y presentes de miembros de su nomenclatura, hechos que comienzan a romper el equilibrio justo y transparente de ayer, para sembrar la semilla amarga de la duda, hoy.
No es, pues, un panorama fácil y manejable el que tiene Morena y sus raíces oficialistas y que enfrentará en las elecciones intermedias del 2027. Esto obliga a ese partido a reconocer que tendrá, ahora sí, oposición, para que ponga los pies en la tierra y se obligue a reconocer que en sus filas hay impunidad y corrupción, y que los triunfos se obtienen luchando, trazando legados justos por encima de intereses políticos a futuro, que al final de cuentas son los más satisfactorios.
En Sonora, por ejemplo, viene configurándose el escenario de que la batalla electoral será entre plataformas de candidatos, donde los partidos conformarán esas estructuras con sus mejores hombres y mujeres, probados en el trabajo social, administrativo y colectivo, en la experiencia de seres humanos de carne y hueso que mantienen desde siempre identificación con sus comunidades, su gente, sin distingos.
Y sigo creyendo que sobresaldrán dos plataformas donde se jugarán la gubernatura, las presidencias municipales, las diputaciones locales y federales y hasta las regidurías, mismas que encabezarán Javier Lamarque y Antonio Astiazarán.
Le saludo.








































