
El Calamar fresa tiene un ojo mucho más grande que el otro. El ojo grande mira hacia arriba para detectar la luz y las siluetas de sus depredadores o presas, mientras que el ojo pequeño mira hacia abajo para encontrar animales que brillan en las profundidades del océano.
Gracias a esta extraña adaptación, puede sobrevivir mejor en un lugar donde casi no llega la luz.
¡Es uno de los animales con la visión más curiosa del planeta!



















































