El revolucionario “atlas” que está ayudando a los científicos a mapear la última frontera del cerebro

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Durante más de un siglo, el estudio del cerebro humano ha avanzado a partir de observaciones parciales, de manera similar a como los antiguos cartógrafos construían mapas de territorios desconocidos. A pesar de los avances tecnológicos, el diagnóstico de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, aún se basa en el análisis de pequeñas muestras de tejido de un órgano que alberga alrededor de 80 mil millones de neuronas.

Con el objetivo de superar estas limitaciones, investigadores del Centro para el Cerebro Sudha Gopalakrishnan (SCBC) del Instituto Indio de Tecnología de Madrás (IIT-M) desarrollaron el atlas tridimensional del tronco encefálico humano más detallado creado hasta la fecha.

El proyecto, denominado ANCHOR, permite recorrer el cerebro desde imágenes de resonancia magnética hasta el nivel de neuronas individuales, ofreciendo una visión sin precedentes de esta región esencial del sistema nervioso.

Para su elaboración, los científicos analizaron más de 500 secciones de tejido cerebral provenientes de fetos, niños y adultos. A diferencia de otros métodos que requieren costosas técnicas moleculares, el atlas fue construido mediante imágenes de microscopio de alta resolución, lo que permitió generar un modelo tridimensional del tronco encefálico con gran precisión.

El mapa identifica más de 200 grupos de células cerebrales y vías nerviosas, además de utilizar ocho marcadores químicos para diferenciar los distintos tipos de neuronas. De esta manera, ANCHOR ofrece uno de los retratos más completos de una de las regiones menos exploradas del cerebro humano.

Aunque el tronco encefálico representa solo una pequeña parte del cerebro, desempeña funciones indispensables para la vida. Es el encargado de conectar el cerebro con la médula espinal y de regular procesos vitales como la respiración, el ritmo cardíaco, el sueño, la vigilia y el movimiento. Los investigadores consideran que este avance podría impulsar nuevas investigaciones sobre enfermedades neurológicas y mejorar el conocimiento de la estructura y funcionamiento del cerebro humano.