Controlar la presión, evitar el tabaco y prevenir la diabetes podría favorecer un envejecimiento con menos riesgo de demencia

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Mantener algunos hábitos saludables durante la edad adulta podría estar relacionado con una mayor cantidad de años de vida sin demencia. Esa es una de las conclusiones de una investigación que analizó durante varias décadas la relación entre determinados factores de riesgo vascular y la aparición de trastornos neurocognitivos en etapas posteriores de la vida.

El trabajo fue dirigido por Jiaqi Hu, de la Universidad Tsinghua, en Pekín, y Josef Coresh, de la Escuela de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York. Sus resultados fueron publicados en la revista científica Neurology bajo el título “Midlife Vascular Risk Burden and Dementia-Free Survival Years”.

Un seguimiento de más de dos décadas

Para realizar el análisis, los investigadores estudiaron a 12.409 adultos que al comenzar la investigación no tenían demencia. La edad promedio de los participantes era de aproximadamente 56 años.

El equipo prestó especial atención a tres condiciones relacionadas con la salud cardiovascular: hipertensión arterial, diabetes y consumo de tabaco. En el caso de la hipertensión, se consideró como referencia una presión superior a 140/90 mmHg o el uso de medicamentos destinados a controlarla.

Los participantes fueron observados durante un promedio de 26 años. A lo largo del seguimiento, 3.008 personas desarrollaron demencia, mientras que otras 5.238 fallecieron sin haber recibido un diagnóstico de trastorno neurocognitivo.

Diferencias en los años de vida sin demencia

Al comparar los distintos grupos, los investigadores encontraron una diferencia importante entre quienes acumulaban los factores de riesgo y quienes no presentaban ninguno.

En promedio, las personas que no tenían hipertensión, diabetes ni antecedentes de tabaquismo alcanzaron casi 13 años más de vida sin demencia en comparación con aquellas que presentaban los tres factores analizados.

Los resultados sugieren que mantener bajo control la presión arterial, prevenir o controlar la diabetes y evitar fumar durante la edad adulta podrían estar relacionados con mejores perspectivas de salud cerebral a largo plazo.

La importancia de interpretar correctamente los resultados

Los autores señalan que el estudio no permite afirmar que eliminar directamente estos tres factores provoque por sí solo una reducción de la demencia. La investigación encontró una relación entre la presencia de determinados factores vasculares y los años vividos sin desarrollar trastornos neurocognitivos, pero una asociación estadística no demuestra necesariamente una relación directa de causa y efecto.

Aun así, los hallazgos aportan información relevante sobre la importancia de cuidar la salud cardiovascular desde la mediana edad. Controlar factores como la presión arterial, mantener una buena salud metabólica y no fumar son medidas que, además de estar relacionadas con el cerebro, forman parte de las recomendaciones generales para proteger la salud cardiovascular.

El estudio refuerza así la idea de que las condiciones de salud durante la edad adulta pueden estar relacionadas con la forma en que transcurre el envejecimiento y con el tiempo que una persona permanece libre de demencia.