
La fabricación de medicamentos y suplementos personalizados mediante tecnología 3D podría impulsar nuevas alternativas para personas con dificultades para deglutir.
La innovación tecnológica aplicada a la salud comienza a ofrecer soluciones para uno de los problemas que enfrentan con mayor frecuencia los adultos mayores y pacientes con determinadas enfermedades: la disfagia, una condición que dificulta el proceso de tragar alimentos, líquidos y medicamentos.
En España, el proyecto DEGLUTECH trabaja en el desarrollo de películas bucodispersables elaboradas mediante impresión 3D. Estos productos están diseñados para desintegrarse en la boca y facilitar la administración de sustancias sin que el paciente tenga que tomar agua.
El proyecto es impulsado por un consorcio integrado por empresas, centros tecnológicos y organismos de investigación. Entre sus participantes se encuentran Labinderb, Multi3DPrint, AIMPLAS, ISABIAL y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH). La iniciativa cuenta con financiación de la Generalitat Valenciana, a través de Ivace+i Innovación, y recursos europeos del programa FEDER 2021-2027.
Una alternativa para pacientes con problemas de deglución
La disfagia puede presentarse en personas mayores y en pacientes con enfermedades neurológicas, entre ellas Alzheimer, Parkinson y esclerosis múltiple. Cuando la dificultad para tragar es considerable, incluso consumir medicamentos en tabletas o cápsulas puede convertirse en un desafío.
Esta situación puede afectar la alimentación, hidratación y administración adecuada de tratamientos, por lo que el desarrollo de presentaciones farmacéuticas más fáciles de consumir representa un área de interés para el sector sanitario.
Personalización mediante impresión 3D
Uno de los elementos destacados de DEGLUTECH es el uso de fabricación aditiva para desarrollar productos adaptados a diferentes necesidades.
La impresión 3D puede facilitar la modificación de características como la cantidad de principio activo, dimensiones, geometría y composición de una formulación. Esto abre la puerta a investigar medicamentos y productos nutricionales diseñados para determinados perfiles de pacientes.
Sin embargo, trasladar estas tecnologías del ámbito de investigación a productos comerciales requiere cumplir con los requisitos regulatorios, de calidad, seguridad y fabricación establecidos para cada tipo de producto.
Una oportunidad para el sector farmacéutico mexicano
El desarrollo de nuevas formas de administración también puede resultar relevante para México, particularmente ante el crecimiento de la población adulta mayor y la necesidad de contar con productos sanitarios más accesibles para distintos perfiles de pacientes.
Además de los medicamentos, estas tecnologías podrían investigarse para productos nutricionales y nutracéuticos destinados a adultos mayores, incluyendo formulaciones relacionadas con nutrición, salud ósea, descanso y otras necesidades asociadas con el envejecimiento.
Para la industria farmacéutica y biotecnológica mexicana, el avance de proyectos como DEGLUTECH representa una señal de hacia dónde puede dirigirse la innovación: productos más personalizados y procesos de fabricación capaces de adaptarse a las características de cada paciente.
La colaboración entre universidades, centros de investigación, empresas y organismos tecnológicos podría ser una vía para desarrollar proyectos similares en México. No obstante, cualquier aplicación farmacéutica tendría que someterse a estudios científicos y a la regulación sanitaria correspondiente antes de llegar al mercado.
La evolución de la impresión 3D en el ámbito sanitario demuestra que la fabricación personalizada está dejando de ser únicamente una posibilidad experimental y comienza a convertirse en un área de investigación con potencial para transformar la manera en que se diseñan y administran algunos tratamientos.






















































