
Investigadores identificaron una nueva especie de anfibio en la Cordillera del Cóndor, en una zona montañosa de difícil acceso y con gran diversidad biológica.
La biodiversidad de Ecuador tiene una nueva integrante. Científicos describieron formalmente a Lynchius romolerouxae, una pequeña rana encontrada en los bosques montanos de Cerro Plateado, en la provincia de Zamora Chinchipe.
La especie vive en un sector elevado de la Cordillera del Cóndor, entre los 2.354 y 2.893 metros sobre el nivel del mar. Hasta el momento, los registros científicos indican que su distribución conocida está limitada a esta zona.
Una rana de apenas unos centímetros
El nuevo anfibio destaca por su reducido tamaño. Los ejemplares estudiados muestran que los machos alcanzan aproximadamente entre 1,9 y 2,3 centímetros, mientras que las hembras miden entre 2,3 y 2,6 centímetros.
Su cuerpo presenta tonos café grisáceos, acompañados de manchas claras y pequeñas estructuras sobre la piel que contribuyen a que pase desapercibida entre las rocas, la vegetación y la hojarasca.
También posee características anatómicas que permiten diferenciarla de otras especies del género Lynchius. Entre ellas están la ausencia de crestas craneales y un tímpano que no se encuentra claramente diferenciado.
Un sitio de difícil acceso
Encontrar a la nueva especie no fue sencillo. Cerro Plateado se encuentra en una región montañosa remota, con terrenos complicados y sin carreteras que conduzcan directamente hasta las zonas de estudio.
Las investigaciones que permitieron reunir los ejemplares comenzaron durante una expedición realizada en 2012 y continuaron con otra campaña en 2016. El material obtenido durante estos trabajos permitió posteriormente realizar los análisis necesarios para reconocer a la rana como una especie diferente.
Durante las exploraciones, los científicos encontraron a los ejemplares asociados con ambientes donde también están presentes bromelias terrestres, dentro de los bosques y matorrales de las partes altas de Cerro Plateado.
El ADN confirmó que era una especie diferente
Para determinar la identidad de la rana, los investigadores no se basaron únicamente en su apariencia. El estudio combinó características físicas con información genética.
Los análisis de ADN mitocondrial y nuclear permitieron construir una relación evolutiva de las especies del género Lynchius. Los resultados mostraron que Lynchius romolerouxae representa un linaje independiente y que está estrechamente relacionado con un grupo integrado por L. tabaconas, L. megacephalus y L. flavomaculatus.
El trabajo fue realizado por investigadores de la Escuela Politécnica Nacional, el Instituto Nacional de Biodiversidad y la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. La descripción científica fue publicada en la revista especializada Zootaxa.
Un nombre dedicado a una científica ecuatoriana
El nombre romolerouxae fue elegido para reconocer a la botánica ecuatoriana Katya Romoleroux, destacada por sus aportes al conocimiento de la flora del país.
Romoleroux recibió en 2020 el Premio Nacional Eugenio Espejo en la categoría de Ciencias y forma parte de la comunidad académica de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Cerro Plateado, una zona clave para la biodiversidad
El descubrimiento también pone de relieve la importancia científica de la Cordillera del Cóndor. Sus mesetas de arenisca, bosques montanos y condiciones ambientales particulares han favorecido la existencia de especies con distribuciones muy reducidas.
Los investigadores señalan que todavía existe mucho por conocer sobre la biodiversidad de Cerro Plateado. La identificación de Lynchius romolerouxae demuestra que incluso en zonas poco exploradas pueden encontrarse especies que hasta ahora no habían sido reconocidas por la ciencia.




















































