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Luego de la elección de Enrique Velázquez como nuevo rector volverá la calma a la Universidad de Sonora. Ya el ungido como “Búho Mayor”, dio los primeros pasos de una nueva forma de gobernar en el campus universitario, al reunirse con los dirigentes del Staus, para escuchar sus demandas, abriendo las puertas al diálogo para no dar pretexto a las reiteradas denuncias de “cerrazón” por parte de las dirigencias sindicales.

Una buena señal de que volverá la calma a nuestra Alma Mater es el anuncio por parte del director general del Isssteson, Enrique Claussen, de que reactivará las prestaciones sociales y económicas a los trabajadores universitarios luego del acuerdo de que se cubrirá el adeudo pendiente.

Por instrucciones de la gobernadora Claudia Pavlovich, el director del Isssteson se reunió con agremiados del Staus y Steus y sus líderes para informarles que esa institución ha reactivado diversas prestaciones a maestros y trabajadores universitarios, como es el pago de jubilaciones y pensiones.

El Isssteson confía en que la Unison cumpla su parte y salde el próximo viernes 36.9 millones de pesos, monto que la Alma Mater reconoce como deuda, de un total de 128 millones de pesos pendientes de pago según datos contables del Instituto.

Claussen Iberri, informó que se han mantenido reuniones con el rector Heriberto Grijalva Monteverde, mismas que han permitido avanzar en los términos de la deuda.

El director del Isssteson informó que del resto del pasivo, 36.8 se refieren a la falta de pago por concepto de “enfermedades preexistentes”, y 54.3 millones de pesos que autoridades del Alma Mater asegura que fueron retenidos por la Secretaría de Hacienda en administraciones anteriores.

Durante una manifestación de trabajadores universitarios para protestar por la suspensión de las pensiones y jubilaciones, escasez de medicamentos y fallas en los servicios médicos, el director del Isssteson, Enrique Claussen, se reunión con ellos en el acceso principal del edificio del Isssteson para informarles de los acuerdos para reanudar los servicios de prestaciones sociales y económicas.

Ante el nutrido grupo de trabajadores universitarios, Claussen Iberri también informó que en cuanto a la deuda de 36.8 millones de pesos, referente a “enfermedades preexistentes”, se realizó el compromiso ante Rectoría de solicitar a la Junta Directiva de Isssteson, la condonación de dicho monto, con el compromiso de que la Universidad empiece a pagar dicho rubro, lo cual se realizará con un addendum al convenio existente.

En cuanto a los 54.3 millones que asegura la Unison fueron retenidos por la Secretaría de Hacienda, Claussen Iberri comentó que será el mismo Instituto que ayude a la Unison a gestionar dicho recurso ante las autoridades competentes.

Muerto el perro se acabó la rabia. Terminó el proceso interno de elección del rector y por arte de magia la Unison volvió a la calma. Y así como lo hizo el Isssteson, también la Fiscalía Anticorrupción deberá informar sobre las investigaciones por supuestas irregularidades financieras en la Unison, donde apuesten doble contra sencillo que el rector y la administración universitaria saldrán brillando de limpios.

Desde luego, en la Unison seguirán las exigencias de los sindicatos Steus y Staus de mejoras salariales y de prestaciones con motivo de sus revisiones contraactuales y salariales anuales, pero confiemos en que el diálogo ofrecido por el nuevo rector Velázquez y en coordinación con el actual rector Heriberto Grijalva, los bloqueos de oficinas, paros y protestas cada vez sean menos al pactar solución de las justas demandas laborales sin “sangrar” a la Unison, ni afectar sus finanzas, para no afectar la calidad académica ni su desarrollo institucional.

SE IMPONE GRUPO DE LUIS SERRATO EN BANCADA PANISTA

Desde el inicio de la actual legislatura estatal, la bancada del PAN hizo acuerdos entre sus grupos para compartir el poder de la coordinación legislativa albiazul, tocándole al diputado Moisés Gómez Reyna, la primera mitad, y el cierre de la segunda parte del trienio a Luis Serrato Castell.

Pero ya encarrilados y con la imposición en la dirigencia estatal panista de David Galván, Moisés Gómez Reyna y sus diputados pretendieron agandallar el poder en el Congreso del Estado, rompiendo pactos internos, por lo que pretendieron dejar sin cumplir el pacto de caballeros con el grupo de Serrato Castell.

Luego de la falta de liderazgo en la bancada panista de Gómez Reyna que se reflejó con la rebelión de cuatro integrantes y su posterior expulsión, el horno no estaba para bollos para generar más división interna entre los legisladores panistas, y ante el temor de una desbandada, se tuvo que validar el pacto inicial, con lo cual Luis Serrato se convirtió en el pastor de los nueve diputados panistas. Y ni con ese cambio de estafeta, vuelven al redil panista las diputadas Carolina Lara, Sandra Hernández, Lissete Gómez y el “terrorista” legislador guaymense Manuel Villegas. Creer que ya perdonaron a Lissete Gómez, es como creer que Donald Trump quiere a los mexicanos.

Así las cosas, Moisés Gómez no tuvo más remedio que entregarle las migajas de la bancada a Luis Serrato, quien tiene fama de conciliador político, por lo que no se prevén rupturas al interior de la bancada panista, ni con las demás fracciones parlamentarias. Mucho menos con el gobierno estatal. (g_navarro_ruiz@hotmail.com)

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