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La Cámara de Comercio de Ciudad Obregón, difunde la inquietud de empresarios ubicados en el área de la calle Sufragio Efectivo, al oriente de la ciudad, que entrará en proceso de modernización integral.

Edgar Manríquez Barreras, presidente de dicha cámara, junto con Marcelo Aguilar González, director del Instituto Municipal de Investigación y Planeación de Cajeme (IMIP); Marco Antonio Fuerte Gaytán, de Grupo Cajeme, y Carlos Valenzuela Fahal, de Canacintra, expusieron, durante conferencia de prensa, la problemática que se avizora para el funcionamiento de alrededor de 164 empresas instaladas en el espacio citado, con una fuerza laboral de 2 mil puestos, donde se incluyen los silos que, a partir de mayo, comenzarán a recibir la cosecha triguera para su almacenamiento.

Y la preocupación de Canaco, IMIP, Canacintra y agricultores no es menor, pues al ponerse en marcha los trabajos en la citada rúa quedarán prácticamente incomunicados, de no generarse en tiempo y forma la autorización de la empresa Ferromex y de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte, para que se abra una vía alterna temporal, paralela a las vías del ferrocarril, para la entrada y salida de los citados negocios.

Se tiene, ciertamente, dijo Manríquez Barreras, un acuerdo verbal con Ferromex, pero se requiere la formalidad oficial y por escrito, donde se incluya a la SCT, para que la parálisis y el aislamiento en espacio tan importante no prevalezcan.

Si los empresarios y productores están lanzando un grito a tiempo, es porque sopesan que los trámites legales podrían alargarse como suele suceder en los engranajes lentos de la burocracia, y quieren tener la seguridad de que el progreso de esa área importante de la ciudad no se deteriore, porque es un sector que produce y genera recursos, considerando que en Cajeme la actividad primaria es la agricultura.

Ojalá y la autorización de las autoridades federales sea expedita, y que algo tan viable y sin mayores complicaciones como abrir un camino alterno, no se convierta en un muro subjetivo, que podría dañar al Municipio…

El consejero nacional del PAN, Juan José Rodríguez Prats, sin duda es un hombre analítico y profundamente informado de la realidad socio-política del país; sin embargo, se sopesa que en ocasiones pone en subasta, por razones de lealtad ideológica, sus pronunciamientos.

Durante gira realizada recientemente por Sonora, presuntamente promovida por el secretario general en el país de ese partido, Damián Zepeda Vidales, vino a mencionar la cuerda en la casa del ahorcado.

Y es que con ocho palabras, Rodríguez Prats echó a perder la esencia de sus mensajes: “En Sonora se está construyendo la confianza ciudadana”, dando por hecho un acto de cicatrización de las profundas heridas dejadas en la conciencia del pueblo por la administración gubernamental “Nuevo Sonora”, encabezado por Guillermo Padrés Elías, actualmente en prisión.

Le faltó a Juan José sacar a flote su propia esencia, su capacidad combativa, su claridad de pensamiento, no moverse supeditado a las ideas y conveniencias de Zepeda Vidales y por supuesto de Ricardo Anaya, manejando sofismas, que ciertamente ni los mismos panistas creyeron, menos la sociedad civil sin ataduras partidarias.

El mensaje definitivo de Juan José Rodríguez Prats, debió enfocarse a la dirigencia del PAN en el país y Sonora –Ricardo Anaya, Damián Zepeda, David Galván y Alejandra López Noriega-, expresándoles que para el logro de una verdadera construcción de la confianza ciudadana en el PAN, se requiere como primer paso histórico la expulsión masiva de las filas partidarias de aquellos que no solamente le hicieron daño a Sonora sino a las siglas de de su instituto, es decir, Guillermo Padrés, Teresa Lizárraga, Carlos Villalobos, Agustín Rodríguez, Roberto Romero, Jorge Morales, César Bleizzefer, Héctor Ortiz, Mario Cuén, Bernardo Campillo, entre otros integrantes del equipo padrecista, quienes traicionaron la declaración de principios de su partido, la memoria de Manuel Gómez Morín, y la esperanza de los sonorenses.

De otra manera, jamás se recuperará la confianza en el blanquiazul, porque la memoria del pueblo no es de humo.

Le saludo, lector.

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