[smartslider3 slider="3"]

Mon Laferte es una bohemia, con tanta profundidad y fiereza. La culpa, quizás, la tengan Pedro Infante y José Alfredo Jiménez, voces que conoció desde muy niña gracias a su abuela.

Pese a ser considerada una de las voces más sólidas de los movimientos feministas en América Latina, Laferte reconoce el valor poético que tienen muchas canciones viejas que, a menudo, son tildadas de machistas. Pone como ejemplo Te solté la rienda de José Alfredo que, si bien habla sobre la posesión y la pertenencia, tiene ese “toque de poesía” que conecta con la condición humana más allá de los géneros.

Su más reciente sencillo, Se me va a quemar el corazón, es una ranchera de lo más tradicional, sin mayor armonización que una guitarra acústica. Su voz, por momentos, recuerda a Chavela Vargas.

“Tengo que ser muy honesta. Empecé a escribir este álbum porque me puse a escuchar a profundidad a Chavela durante la pandemia, en mis noches libres de silencio absoluto, con una copita de vino”, dice la interprete. Y reconoce que, antes, sólo conocía a la Chavela que interpretaba canciones de José Alfredo, pero con el tiempo descubrió que también era una artista independiente de altos vuelos, que nada le pedía a las grandes figuras masculinas de la época.

Comentarios