Bernardo Elenes
Escuela
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Poema de domingo.- pongamos en las manos de los niños una guitarra, y en su garganta florida, una canción para la vida. Es necesario combatir el odio que se respira en las calles. La violencia que crece como una llamarada desde los discursos de los malos políticos que dividen, estigmatizan, pudren el alma de los pueblos…

Pongamos en la memoria y en la voz de los niños un poema de paz y de luz, capaz de alumbrar sus caminos presentes y futuros para que se amen a sí mismos, lo que redundará en amar a los demás… Poeticemos a nuestra niñez con arte, cultura, educación, fe, para que nunca aspiren a ser máquinas de destruir, de aniquilar… como está sucediendo con el maldito ejemplo de las guerras, las disputas de plazas para distribución de drogas, y la ambición enfermiza de los políticos por lograr o mantener el poder a cualquier precio… Después, será demasiado tarde…

Bernardo Elenes Habas

Escribo estas palabras

con la emoción sencilla

del albañil humilde.

Edifico el poema

ladrillo tras ladrillo,

dic 25 navidad 6

sudor de amor y sangre,

para encontrar tu fe,

sentirme en tu presencia…

Porque quiero llegar

de la mano contigo,

sin saber que se extinguen

mis horizontes grises;

de la mano contigo,

buscando nuestra voz,

repitiendo tan sólo

la esperanza del viento…

Me desligo de mí

cada noche que intento

medirme en tu estatura,

cada noche que se abren

las alas de mi sueño

bajo la luz callada

de luceros perdidos

sobre la tierra yerma

donde agoniza el tiempo

deshecho por zarpazos

inclementes de odio;

me desligo de mí,

y no soy y no puedo…

Yo no quiero negar

que me duele la historia,

que sus brazos se me abren

en sanguíneos torrentes,

que cortan sus cristales,

destrozan sus raíces,

que el hombre es azotado

con alambres de púas,

que el hombre yace inmóvil,

sediento de justicia,

crucificado en vida

con plomo y bayonetas…

Que el hombre abre sus manos,

sus pies, su amor, su todo

por conservar sus sueños,

como angustioso intento

de raíces sedientas…

Que el hombre se desgasta,

se pudre en sus lamentos,

desde el dolor al hueso,

desde la sangre al alma,

desde el grito al silencio…

No puede amanecer

y escribo estas palabras

buscándote hacia adentro,

edifico el poema

ladrillo tras ladrillo,

corazón y esperanza,

angustia y grito herido,

por eso hundo mis manos

en la sombra más densa

para encontrar tu esencia,

sentir tu corazón

que me contagia vida,

saber que en esta noche

y siempre,

irás conmigo…

No puede amanecer

y escribo estas palabras…

—–o0o—–