Embarazo y vacuna COVID-19: todo lo que necesitas saber

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Foto de UnSplash

Las investigaciones acerca de las vacunas COVID-19 muestran que las personas que están completamente vacunadas se encuentran muy bien protegidas contra los casos de COVID-19 grave, incluso contra la variante delta, que es altamente transmisible y más peligrosa. A pesar de ello, algunas mujeres embarazadas todavía tienen dudas sobre si vacunarse o no.

“Si las dudas acerca de las vacunas te producen ansiedad, el conocer información de fuentes oficiales te permitirá tomar una decisión informada tanto para ti como para tu bebé”, recomienda la Dra. Lexanne Mauney, obstetra y ginecóloga del Hospital Houston Methodist.

Es importante saber que la CDC (Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos por sus siglas en inglés) , el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) y la Sociedad de Medicina Materno-Fetal de los EUA (SMFM), han respaldado la vacunación contra el COVID-19 en mujeres embarazadas.

Esta recomendación oficial se basa en la evidencia. Si bien los estudios iniciales de vacunas no incluyeron a personas embarazadas o amamantando, la creciente evidencia demuestra que la vacunación contra el COVID-19 es muy segura durante el embarazo.

La Dra. Mauney está aquí para explicar lo que sabemos sobre las vacunas COVID-19, su relación con el embarazo y sobre la consideración de vacunarse. 

Los datos de la CDC han determinado que la vacunación es segura para las mujeres embarazadas

El informe analizó los datos de tres sistemas de monitoreo de seguridad establecidos para recopilar información sobre la vacunación contra el COVID-19 durante el embarazo. Estos primeros datos no encontraron ningún problema de seguridad para las mujeres embarazadas vacunadas o sus bebés, lo que sugiere que los beneficios de recibir una vacuna COVID-19 superan cualquier riesgo conocido o potencial de vacunación durante el embarazo.

Uno de estos sistemas de monitoreo de seguridad implementado incluye el registro de vacunas COVID-19 de la CDC, que, hasta la fecha, incluye a casi 150,000 mujeres que informaron estar embarazadas en el momento de la vacunación.

Afortunadamente, esto se complementa con lo que ya sabíamos sobre la seguridad de estas vacunas, incluido que el material genético en las vacunas no puede afectar ni tu ADN, ni el ADN de tu bebé.

“Además, no hay necesidad de evitar amamantar después de recibir la vacuna, y tampoco es necesario retrasar el embarazo después de recibirla”, agrega la Dra. Mauney.

Sin embargo, la CDC ha declarado que las mujeres menores de 50 años deben ser conscientes del raro riesgo de un evento adverso llamado trombosis con síndrome de trombocitopenia (TTS) después de recibir la vacuna de Johnson & Johnson. Sin embargo, hay otras vacunas contra el COVID-19 disponibles en los Estados Unidos, como Pfizer y Moderna, que no presentan este riesgo.

“La única preocupación menor, es la posibilidad de una muy rara reacción alérgica grave, que generalmente ocurre dentro de los 15 minutos posteriores a la recepción de la vacuna. Por esta razón, estamos monitoreando a cada individuo que vacunamos durante 15 a 20 minutos después la administración de la vacuna”, explica la Dra. Mauney.

No vacunarse conlleva riesgos

“Lo que sabemos es que un porcentaje significativamente mayor de personas embarazadas son hospitalizadas como resultado de COVID-19, en comparación con las personas no embarazadas. Además, es más probable que sean admitidos en la UCI y necesiten apoyo de ventilador”, advierte la Dra. Mauney.

De hecho, la CDC ahora recomienda urgentemente que las personas que están embarazadas, recientemente embarazadas y lactantes, o que intentan quedar embarazadas, se vacunen lo antes posible. A partir de septiembre de 2021, ha habido más de 22,000 casos hospitalizados de COVID-19 en personas embarazadas y la vacunación de éstas sigue siendo baja. Solo alrededor del 31% de las mujeres embarazadas están completamente vacunadas antes o durante el embarazo.

Además, las mujeres embarazadas y que presentan ciertas condiciones de salud subyacentes, tienen un riesgo aún mayor. Estas condiciones de salud incluyen:

• Afecciones cardíacas avanzadas 
• Enfermedad renal crónica 
• Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) 
• Obesidad
• Diabetes tipo 2

También sabemos que los primeros datos sugieren que recibir una vacuna de ARNm contra el COVID-19 durante el embarazo, reduce el riesgo de infección. Un estudio reciente de Israel comparó a las mujeres embarazadas que recibieron una vacuna de ARNm COVID-19, con las que no lo hicieron, y los científicos encontraron que la vacunación redujo el riesgo de infección por el virus que causa COVID-19.

Por último, cuando las mujeres embarazadas reciben una vacuna de ARNm contra el COVID-19, sus cuerpos construyen anticuerpos contra el COVID-19, de manera similar a las mujeres no embarazadas. Se encontraron, en la sangre del cordón umbilical, anticuerpos producidos después de que una mujer embarazada recibiera una vacuna de ARNm contra la COVID-19. Esto significa que la vacunación contra el COVID-19 durante el embarazo podría ayudar a proteger a los bebés contra el COVID-19.

Tu médico puede brindarte mayor información, con lo que podrás tomar una decisión informada que tenga en cuenta factores importantes

Para tomar una decisión asertiva acerca de la vacunación, la Dra. Mauney recomienda recopilar tus datos y comunicarte con tu proveedor de atención médica con cualquier pregunta o inquietud que puedas tener.

Es importante conocer los factores específicos, a veces personales, que debes tener en cuenta al tomar tu decisión“, explica la Dra. Mauney.
Estos factores importantes a considerar son:

• Tu riesgo personal de exposición, basado en la tasa de propagación del virus en tu casa y en tu comunidad
• Tu riesgo, si decides no vacunarte, (dado tu historial de salud personal)
• La eficacia de la(s) vacuna(s) que se han puesto a tu disposición
• El riesgo potencial de enfermedades maternas con su severidad correspondiente
•  La seguridad general de la vacuna

“Discutir estos factores personales y universales con tu médico puede ayudarte a tomar una decisión segura e informada y que sea la más adecuada para ti y tu bebé”, recomienda la Dra. Mauney.

Por último, las vacunas contra el COVID-19 tienen efectos secundarios esperados, siendo los más frecuentes el dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza y fatiga. Aunque es menos común, algunas personas también pueden experimentar fiebre.

“Si desarrollas fiebre después de cualquiera de las dosis de la vacuna, puedes tomar acetaminofén. Este analgésico ha demostrado ser seguro para las embarazadas y no parece afectar la forma en que tu sistema inmunológico responde a la vacuna”, finaliza la especialista del Hospital Houston Methodist. 

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