Hasta luego Don Javier

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Al considerado como una de las figuras empresariales más importantes de México, lo conocimos y saludamos por primera vez por allá en 1986-1987, cuando cubríamos una gira de trabajo del entonces gobernador Rodolfo Félix Valdés por Ciudad Obregón, en cuya agenda estaba una reunión en las oficinas de la Unión de Crédito Agrícola e Industrial del Sur de Sonora. 

Ahí estaba el presidente de ese organismo, Ramiro Valdez Fontes y a su lado, el empresario Javier Robinson Bours Almada, de quien teníamos referentes sobre la cercana amistad que tenía con el líder obrero, a quien aseguran siempre fondeó en momentos de apuros económicos, en el marco de una actitud solidaria que se extendía a otros segmentos del sector social de la región. 

En los últimos años tuvimos el honor de saludarlo e incluso echar la comenta con él, toda vez su presencia en movilizaciones en contra del acueducto El Novillo, visitas presidenciales y otros eventos de cobertura periodística o por nuestra amistad con sus hijos, Eduardo, Ricardo y Rodrigo Bours Castelo, siempre actores importantes en la actividad socioeconómica y política en esa región de Sonora e incluso en el resto de la entidad. 

Nos quedamos con esos recuerdos de un señorón, siempre amable y elegante, luego que este lunes nos enteramos de su fallecimiento a los 94 años de edad, infausta noticia que aún al paso de las horas hasta nos dificultó encontrar las palabras para titular esta columna, así como para extender nuestras condolencias a nuestros amigos hijos suyos, que la vida nos ha dado la oportunidad de tratar. 

Don Javier con sus hijos

Imponente el legado que deja Don Javier como el troncón de en medio en el desarrollo económico del sur de Sonora; innovador e impulsor de la tecnificación de la actividad agrícola; traer la concesionaria Ford; fundador de las empresas Bachoco y Megacable con presencia a nivel mundial y nacional, así como promotor de la instalación en Ciudad Obregón del primer campus foráneo del TEC de Monterrey y participante en toda clase de esfuerzos relativos a la filantropía social. 

También deja su legado político, ya que fue Regidor, presidente municipal de Cajeme y diputado federal, además de ser factor de consulta en la toma de decisiones y lo más importante, ahí están sus legados vivientes, sus hijos, uno de ellos ya registrado como el mejor gobernador que ha dado Sonora hasta ahora; su otro hijo que trabaja para conseguir ese objetivo y el más chico, siempre en el activismo en la tarea de mejorar la calidad de vida de la gente de ese municipio, ahora como regidor. 

Pues se murió Don Javier, pero en vida fue objeto de reconocimientos de importancia hemisférica y por supuesto nacional por su liderazgo empresarial con compromiso social, como fue el caso hace poco más de un año, cuando fue galardonado con el premio Eugenio Garza Sada o años atrás el otorgado por el Woodrow Wilson Center, denominado Award for Corporate Citizenship. 

A toda su familia nuestro afecto y solidaridad. 

Por lo demás, dada sus condiciones de desventaja, con un virtual candidato a la gubernatura con el sello del fracaso a cuestas y un panorama de incompetencia en la mayoría de las administraciones municipales a su encargo, se entiende que MORENA haya arrancado su precampaña y campaña electoral, en abierto reto a disposiciones legales que establecen el calendario al que se deben de sujetar candidatos y partidos. 

Ernesto Gándara

Hasta donde les alcanzan sus estrategias de divulgación, obvia su urgencia por aparentar una imagen de éxito que la realidad le niega a un político desarraigado y a un partido cuyo paso como instancia de gobierno ha resultado con saldos nefastos en el país y por supuesto en Sonora, que de ninguna manera puede ocultarse con desangeladas manifestaciones de fiesta ni con declaraciones mediáticas falaces que más que nada provocan hilaridad entre el respetable. 

Su “conceptualizada” opinión respecto a la estratégica renuncia de Ernesto Gándara Camou al PRI pinta de cuerpo entero la incongruencia de quien a lo largo de su trayectoria política lo ubica como un chapulín oportunista, sin consistencia ideológica que se cambia de partido como de calzones, sin tener calidad moral para juzgar a nadie por decisiones que tienen el objetivo de cerrarle el paso a la corrupción y a la incompetencia que confluyen en él. 

En qué cabeza cabe que uno de sus argumentos para cuestionar la renuncia de Gándara Camou sea “cuando eres militante de deveras, se requiere de mucho carácter para renunciar” y lo dice quien como militante o simpatizante ya ha renunciado a casi media docena de partidos, tonterías que lo debieran hacer recapacitar en eso de la necesidad de conectar la lengua con el cerebro.  

Sabe a quien pueda engañar al asegurar que en Sonora ha sido un éxito la estrategia federal en materia de seguridad pública o que la militancia partidista se lleva “en las entrañas” y una sarta de posicionamientos a contracorriente de la realidad política y económica de esta entidad, circunstancias ignoradas por quien a lo largo de muchos años se ha mantenido ajeno, siempre ubicado en la aristocracia política, partidista y burocrática nacional. 

También se atreve a negar la existencia del cascajo padrecista que lo rodea y que su proyecto y construcción de la candidatura que virtualmente ya es suya, esté sustentada en hampones y que su trayectoria esté cubierta de sospechas por su cercanía con personajes ligados al narcotráfico, así como del origen de su insultante riqueza. 

Entre iguales, corruptos e incompetentes

Por lo pronto, ya opera el ejército de bots y troles que muy al estilo en lo peor del padrecismo, pretenden inundar las redes sociales con el descrédito hacia toda expresión crítica al populismo morenista y la nefasta perspectiva de implantar el fallido modelo de la 4T en Sonora, que en nuestro caso ya sabemos el trato que hay que dar a esos fantasmas inocuos. 

Esa propuesta y candidatura no tiene futuro y menos lo tendrá si insiste en tapar el sol con un dedo respecto a su fracasado paso como miembro del gabinete o en vociferar descalificaciones a diestra y siniestra, cuando por su larga trayectoria en lo más sórdido de la política mexicana, bien debe saber que para tener la lengua suelta debe traer la cola limpia, ya que durante esos 30 años que cuestiona bien que le sirvieron para enriquecerse. 

Los dos eventos para presentarlo en sociedad, no le dejan un buen saldo y más bien fueron demostraciones de cinismo al aparecer junto a sus iguales en materia de corrupción e incompetencia, como son Sara Valle, Sergio Pablo Mariscal, Jesús Pujol o lucirse con una diputada federal que no se representa ni así misma, como Lorenia Valles o el ejemplo de pereza, Javier Lamarque, así como diputadas y diputados locales, que en pocas palabras no le sirven a los sonorenses para maldita la cosa. 

Y aparte de todas esas inconsistencias que llevan la marca del fracaso de una campaña electoral, ocurre que frente a él y su obsesión de ser gobernador, tiene formidables adversarios, principalmente este pueblo de Sonora desengañado, decepcionado porque al votar en la elección del 2018 le dieron gato por liebre, siguiendo luego la inédita formulación de un amplio frente donde quedan de lado trincheras partidistas otrora confrontadas y que encabezará “El Borrego”. 

La gobernadora sigue en el top ten

Tampoco debiera dejar de lado que sus catilinarias en contra de la gestión de la gobernadora Claudia Pavlovich son refutadas con solo mirar a su alrededor y que se confirma con los levantamientos de opinión pública, como la última encuesta de Massive Caller, que mantiene a la mandataria como la segunda mejor posicionada a nivel nacional. 

Muchas ganas le ha puesto la 4T en Sonora para minar las sólidas bases de apoyo que a lo largo de más de cinco años a construido la gobernadora, mediante el permanente contacto con ciudadanos de todos los municipios de la entidad, y su bien ganado prestigio como cabeza de un gobierno honesto y transparente, seguramente pesa en el ánimo de la gente y pesará al votar. 

Pero además están los frecuentes casos de corrupción e impunidad que rodean al alcahuete presidente López Obrador, así como sus incoherencias y poco compromiso social, más allá de su gusto por hacer declaraciones que tienen al país sumido en profunda crisis institucional, económica, de salud y de seguridad pública, y sobre todo, de credibilidad en la investidura presidencial. 

Pío López Obrador ya fue exonerado de evidente trafique de millones de pesos de dinero sucio que financió la precampaña y campaña de su carnal y seguramente así ocurrirá con su cercanísimo colaborador y vasallo, Alejandro Esquer y sus contratos con empresas fantasmas para quedarse con muchos millones de pesos en la logística de actos de campaña, así como los graves señalamientos por aplicar manos libres para quedarse con bienes decomisados a delincuentes. 

Alejandro Esquer

Y son empresas que el SAT ya definió como inexistentes, así como ocurre con otro cercanísimo al presidente, su vocero Jesús Ramírez Cuevas, quien de andar de pela gatos como director del periódico oficial de MORENA, aplicó estrategias de acopio de recursos que ya quisieran medios de comunicación del sector privado, simulando millonarios gastos de impresión con también empresas fantasmas. 

Y ambos casos están bien fundamentados por el mismo SAT, incluso por el mismo corrupto, quien al igual que Esquer, no debe estar para nada preocupado por la levantada de faldillas, porque en la función pública está otra corrupta y el en la Secretaría de Hacienda y el SAT están sus cómplices. 

Y conforme avance el tiempo, más de esas saldrán a la opinión pública, no descartándose, que como protagonista principal aparezca quien cree que puede ser gobernador de Sonora. 

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