Morena: repitió la dosis en Sonora

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Finalmente acerté en mi pronóstico y el tsunami morenista de 2021 en Sonora no fue como el de 2018.

Fue más potente.

Morena se llevó la gubernatura con 14 puntos de ventaja hasta las 11: 30 de la noche, según el conteo rápido del Instituto Nacional que daba 103 mil 018 votos para Alfonso Durazo y 73 mil 092 para Ernesto Gándara, con información de 288 casillas de una muestra de 410.

Pero además, Morena llevaba ventajas que aparecer irreversibles en los principales municipios: Cajeme, Nogales, San Luis Río Colorado, Guaymas, Navojoa, entre otros.

Sólo Hermosillo estaba ligeramente a favor del candidato de la Alianza Va por Sonora, Antonio Astiazarán, que superaba a la alcaldesa con licencia, Célida López con casi dos mil votos.

Y en los distritos locales, Morena perfilaba un nuevo carro casi completo que le aseguraría la mayoría absoluta.

También se perfilaban triunfos morenistas en seis de los siete distritos federales, a excepción del 06, donde Kitty Gutiérrez aventajaba ligeramente a Wendy Briseño.

Prácticamente el carro completo vaticinado el miércoles pasado por Alfonso Durazo y el que a muchos, me incluyo, nos pareció exagerado, sobre todo porque había indicadores de que los resultados para la gubernatura se estaban cerrando.

Y no hablo solo de las encuestas abiertamente a favor de la Alianza, sino incluso de algunas difundidas desde Morena y desde el equipo de campaña de Alfonso Durazo, que optimistamente mostraban una ventaja de seis y hasta diez puntos, pero no los 15 con los que cerró el conteo rápido del INE.

Además, porque enfrente tuvo siempre un adversario que realizó una excelente campaña; recorrió incansablemente los municipios del estado, congregó multitudes, generó tendencias; mostró el trabajo de un equipo bien coordinado que hizo lucir sus giras; mostró una mayor habilidad política a la hora de concretar la alianza, generó y mantuvo consensos internos y transitó por el complicado camino de la designación de candidatos, sin los problemas que tuvo el de Bavispe. Personalmente, sigo creyendo que El Borrego fue mejor candidato que Durazo y que realizó una mejor campaña.

¿Qué fue, entonces lo que pasó?

Durante los días que vienen habrá oportunidad de profundizar en las causas y los azares, y habrá también, como suele ocurrir en estos casos, muchas paternidades para la victoria y muchos orfanatos para la derrota. También habrá muchos ‘se los dije’, de esos que sí se dijeron, aunque sea tímidamente.

II

Al filo de las cuatro de la tarde, hora local, comenzaron a conocerse los resultados de las encuestas de salidas en otros estados con los que Sonora tiene una diferencia de dos horas. Y esos resultados hablaban de derrotas importantes para Morena: Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, y de resultados muy apretados en otros que parecía increíble la remontada, como Guerrero y Zacatecas. 

También se hablaba de importantes derrotas en las diputaciones federales que le harían perder la mayoría absoluta a Morena (50% más 1), y hasta la mayoría calificada (dos terceras partes) y del triunfo de la oposición en 8 de las 16 alcaldías de la Ciudad de México.

Los dirigentes nacionales del PRI, PAN y PRD aparecieron eufóricos en cadena nacional celebrando esos triunfos, algunos de los cuales fueron palideciendo conforme avanzaron las horas.

Esa euforia se aprovechó en Sonora y el candidato de la Alianza salió antes que su adversario a proclamarse vencedor de la contienda, generando una gran expectativa y alimentando la esperanza de sus seguidores. Al filo de la siete de la tarde los dirigentes estatales del PRI, PAN y PRD estaban prácticamente celebrando la victoria en una rueda de prensa en la que acompañaron al candidato que, sin embargo, hizo un llamado a sus representantes de casilla y demás seguidores a mantenerse firmes cuidando las boletas y a prepararse para defender voto por voto y casilla por casilla los resultados.

Una hora más tarde, Alfonso Durazo encabezó un evento en la plaza Emiliana de Zubeldía y con música de mariachi se proclamó vencedor con ventaja irreversible, lo que poco después confirmaría el conteo rápido del INE.

En el equipo de Ernesto Gándara el gozo se fue al pozo y en un mitin convocado frente al edificio del PRI, insistió en la defensa de los votos, pero ya con el ánimo quebrado. Con la ventaja mostrada en el PREP, revertir tendencias resulta prácticamente imposible.

Los resultados en ayuntamientos y distritos no se podían creer entre los aliancistas. Solo tres candidatas a diputadas locales, Karina Zárate (que va ganando a Armando Moreno), Ely Sallard (que ganaba a Bernardeth Ruiz) y Alejandra López Noriega (que ganaba a Alma Delia Limón) en Hermosillo aventajaban en sus distritos. 

Daniel Salazar en Caborca también iba adelante. Los otros habrían caído bajo el tsunami morenista, aunque hay resultados muy apretados en el caso de Manuel Puebla, que aventaja con 22 votos de Celeste Tadei. 

Hay casos como el de El Pollo Castelo, Jacobo Mendoza y Ernestina Castro que propinaron severas palizas a sus contrincantes, de acuerdo con las tendencias.

En algunos ayuntamientos pasó algo similar. Karla Córdova, una ex priista, ex panista, ex emecista que compitió por la alcaldía de Guaymas y nadie le auguraba buen puerto, arrasó a sus contrincantes, incluyendo a Rodolfo Lizárraga, del PT, que durante mucho tiempo se mantuvo como favorito, incluso por encima del candidato de la Alianza, Rogelio Sánchez.

En Cajeme, Javier Lamarque, que arrancó tarde su campaña ya que convaleció por coronavirus un par de semanas, le sacaba el doble de los votos a Rodrigo Bours, candidato independiente al que muchos daban como el seguro ganador.

En Nogales, donde muchos cantaban anticipadamente la victoria de Jorge Freig, vieron con azoro el resultado a favor de Juan Gim; lo mismo sucedió en San Luis Río Colorado, donde el alcalde Santos González Yescas fue por la reelección y tuvo un magnífico arranque, ‘se cayó’ en los días finales de la campaña. Sin embargo, el PREP le daba una gran ventaja hasta anoche sobre Paco Ochoa, el candidato de la Alianza.

Quizás el resultado más doloroso para Morena sea el de Hermosillo, donde el aliancista Antonio Astiazarán aventajaba a la alcaldesa con licencia, Célida López Cárdenas con un marcador de 55 mil a 49 mil votos, con la mitad de las actas computadas. 

Todos estos resultados son preliminares y en los próximos días podrían cambiar las tendencias, ya para invertirse, ya para separarse más conforme se llegue al cómputo final de los votos.

De eso dependerán los litigios que bajo la consigna de ‘voto por voto y casilla por casilla’, se disputen posteriormente. 

Revertir los resultados en la elección de gobernador, sin embargo, es ya una misión imposible.

III

Por último, cito al menos tres factores para que se dieran estos resultados, y que serían materia para un análisis más detallado:

1.- Las dificultades para ‘vender’ la alianza PRI-PAN-PRD, incluso entre las militancias de esos tres partidos, no se diga en una parte importante de la sociedad civil. 

2.- El peso de la marca. Morena sigue siendo en Sonora la marca más votada y hay regiones como el sur del estado y la frontera norte, donde su fortaleza es a toda prueba.

3.- El gran abstencionismo. La participación ciudadana apenas rebasó el 40 por ciento del padrón electoral, quizás la cifra más baja que se recuerde desde el último tercio del siglo pasado.

4.- Morena en Sonora ya no puede ser visto como un ‘accidente electoral’ o una marca de coyuntura. Ha aprendido a actuar como partido político en todos los órdenes y, una vez que ha conquistado el gobierno del estado y la mayoría legislativa tan contundentemente, puede pasar mucho tiempo para que regrese a su papel de oposición.

5.- La existencia y viabilidad de los partidos ‘chicos’ está a discusión de nueva cuenta.

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