Dos años de saliva

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Impulsos desordenados, ocurrencias, retórica falaz y muchos discursos y declaraciones, marcan los dos primeros años de la administración de Andrés Manuel López Obrador y todo indica que así seguirán las cosas, con un México sujeto a inercias incontenibles y nefastas, porque para gobernar no bastan buenas intenciones ni pronósticos fantasiosos. 

Retacamos este espacio antes de la faramalla del otro informe anunciado por fallido presidente de la república y sin que tengamos elementos para confirmar o no si el sistema de salud mexicano ya se convirtió en algo similar a países como Dinamarca, Canadá o Inglaterra o si ya se crearon los anunciados dos millones de nuevos empleos, tal como lo pronosticó a principios del año y luego en pleno pico de la pandemia del Covid-19, cuando aseguraba que todo estaba bajo control. 

López Obrador es el mejor ejemplo del irremediable fracaso de ejercer el cargo a base de saliva en cualquier instancia de gobierno y mucho menos la presidencia, desde donde de forma cotidiana los mexicanos somos agobiados de verborrea por quienes más que servidores públicos, son activistas de un partido político y sus decisiones son tomadas en función de su militancia sin atender el interés general. 

Hugo López Gatell

En dicho contexto, la incongruencia ocupa lugar preponderante, ya que mientras que el presidente pronostica que para marzo próximo, México se encontrará en plena recuperación y a como estaba antes de la pandemia, menos de 24 horas después el subsecretario de salud, Hugo López Gatell, reconozca que “al menos hasta enero del 2021 la pandemia mantendrá una fase de crecimiento”, lo cual conlleva efectos contrarios a la fantasía presidencial y más tratándose de perspectivas gatelianas, que por lo regular siempre se quedan cortas. . 

Saliva y más saliva; excusas y justificaciones; reparto de culpas y responsabilidades al pasado cuando ellos forman parte de ese pasado, decisiones sin ton ni son con catastróficas consecuencias; aciertos nimios e intrascendentes, en un contexto general que tiene a México en una situación peor que hace dos años y metido en profunda crisis económica, de salud, de seguridad, y sobre todo, de desengaño y decepción de la gran mayoría de los mexicanos. 

El presidente personifica el fracaso por no poder –ni podrá– cumplir tan altas expectativas, compromisos y promesas con las que engañó y sedujo al electorado en la elección del 2018, llevándolo al permanente desdén de acciones ejecutivas frente a la pandemia y sus consecuencias en todos los rubros de la vida nacional y apostándole a la propaganda, a la demagogia e incluso a imitar a administraciones del pasado para simular apoyos de cúpulas, como ese que supuestamente obtuvo del magisterio. 

En fin, ese es el gobierno que nos dio esa irreflexiva mayoría de votantes en la elección presidencial, complementado por el absoluto control legislativo que también otorgó a quien ha resultado peor de lo mismo, aderezado con risibles y anacrónicas genuflexiones y reverencias de un gabinete de incondicionales y mediocres integrantes del gabinete. 

Dante Delgado

Pura política partidista en lugar de acciones de gobierno incluyentes, y como se trata de prevalecer, se entiende el bombardeo en contra de las posibilidades de alianzas que se trabajan para al menos arrebatar el control legislativo en el Congreso de la Unión y así poder anular el voluntarismo estúpido que propone una transformación retrógrada y conservadora de este México nuestro. 

No le queda de otra a López Obrador al ir de tumbo en tumbo, de fracaso en fracaso, de fallidos pronósticos desde antes de la pandemia, porque sabe que bajo esas condiciones que serán más graves para junio del año próximo, a su partido le será imposible revalidar lo conseguido y por eso su esfuerzo para que aborte el propósito aliancista entre el PRI, el PAN y el PRD, que en el caso del MC al parecer ya consiguió su objetivo. 

Feroz crítico de alianzas ajenas y promotor abierto e ilegal de las propias, llama la atención la conseguida de facto con Dante Delgado, quien como propietario de las siglas del Movimiento Ciudadano, ha convertido a esa organización en esquirol del esfuerzo cívico y democrático para restituir los equilibrios indispensables en cualquier país. 

A pesar de carecer de posibilidades de triunfo, el MC en los distintos estados donde está en disputa por la gubernatura, se mantiene en la idea de ir solo, invocando la peregrina y demagógica consigna de que sus alianzas son con los ciudadanos, aunque con ello se conviertan en esquiroles a ese gran frente común que pudiera acotar el autoritarismo presidencial. 

Ricardo Bours

Sabe si de lo anterior tenga conciencia el destacado empresario expriista Ricardo Bours Castelo, quien como se sabe, es el virtual candidato del MC a la gubernatura, sin que a ojo de buen cubero sea competitivo al jalón popular de Ernesto Gándara Camou, virtual candidato común a la gubernatura a ser postulado por el PRI, el PAN y el PRD, y ante el depositario de la intención del gobierno federal de realizar una elección de Estado, con Alfonso Durazo Montaño como candidato. 

Extraño caso el de Dante Delgado, quien en la pasada elección no puso ningún reparo e incluso impulsó alianza con el PAN y que ahora desde el Senado tiene a la bancada de su partido como factor switcher sobre asuntos importantes, aportando los votos necesarios para que el presidente se salga con la suya. 

Lo ocurrido con el MC en Nuevo León desnuda el contubernio de Dante Delgado con Palacio Nacional, resultando sumamente extraña la convivencia de otrora prestigiados cuadros panistas y priistas, con el proyecto con que se pretende hacer prevalecer la permanencia del control de MORENA en el Congreso de la Unión y engordarles el caldo en la elección de gubernaturas. 

Pues en el caso de Sonora ni así, porque luce avasallante el crecimiento de “EL Borrego”, frente al anquilosado, acartonado y aristocrático activismo de Durazo Montaño, sin que en el caso de Bours Castelo se adviertan mayores emociones a pesar de las ganas y el dinero que le pone, en un contexto que al paso de las próximas dos o tres semanas, derivará seguramente en la reformulación de estrategias en los últimos dos casos. 

Ernesto Gándara

Por lo pronto, en los tres casos al parecer no les importan por lo pronto los medios de comunicación ni espacios de opinión de los llamados tradicionales y se concretan en divulgar sus actividades proselitistas a través de las redes sociales y esporádicos llamados a conferencias de prensa. 

Por lo demás y como si las finanzas estatales estuvieran sobradas, de nueva cuenta el Gobierno de Sonora tuvo que salir al quite y cubrir salarios y prestaciones laborales al personal del Colegio de Bachilleres, correspondientes a la segunda quincena del mes de noviembre, bono de Apoyo para Superación Académica e Incremento Salarial, incluyendo retroactivo al 1 de febrero. 

Ese sistema educativo opera con aportaciones del 50 por ciento del Estado y el otro cincuenta por ciento de la Federación y ya es recurrente el retraso de las ministraciones que deben llegar desde el centro del país, lo cual obliga a gestiones también recurrentes del director general de la institución Víctor Mario Gamiño Casillas, y a los naturales amagos de paro del sindicato que lidera Jesús Alfredo Lugo. 

Ahora habrá qué ver hasta cuando la SEP y la Secretaría de Hacienda cumplan con lo establecido en el presupuesto de egresos 2020 de la federación y cubran lo que les corresponde del mes de noviembre y a la vez, deriven los recursos necesarios para pagar la quincena que viene y aguinaldos, que en el caso del Estado, no hay problema dadas las previsiones presupuestales que se mantienen, a pesar de todo. 

Víctor Mario Gamiño

Por otra parte, pues la pandemia mojó la pólvora a los presuntos democratizadores de la UNISON, que no son otra cosa que vulgares chemones ansiosos de apoderarse de la administración de nuestra máxima casa de estudios. 

Risible la movilización del STAUS este martes al bloquear accesos de todas las instalaciones universitarias, las cuales dicho sea de paso, están en el abandono toda vez las restricciones para evitar contagios por Covid-19 y más curada aún la catilinaria del dirigente Sergio Barraza Félix al calificar como “eje del mal” a la Junta Universitaria, al Congreso del Estado y al Secretario de Gobierno, Miguel Ernesto Pompa, solo porque avanza lo que la ley prevé en los procesos de renovación de rector. 

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