¿Qué tiene Campeche, que Sonora no?

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A casi un año desde que inició la suspensión de clases presenciales en el país como medida de contingencia por la pandemia de COVID-19, la Secretaría de Educación Pública, publicó el pasado 3 de febrero en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo para agilizar la reapertura de centros educativos. Pero ¿estamos listos?

De acuerdo con el documento, y como ya lo había mencionado en otras ocasiones Esteban Moctezuma, todavía titular de la SEP, el regreso a las aulas en determinada entidad será sólo bajo el color “verde” (mínimo riesgo de contagio) en el semáforo epidemiológico. Después vendría e popular meme del semáforo color sandía que seguramente usted ya conoce. Además, la reapertura de actividades tendrá que ser de manera gradual, ordenada y cauta, siguiendo las medidas preventivas otorgadas por la autoridad sanitaria, con el fin de salvaguardar la salud de los estudiantes, el personal académico y los padres de familia o tutores. Cabe mencionar que, se planea que los centros de estudio puedan reabrir con los más bajos índices de contagio y hospitalizaciones y donde, incluso, ya iniciaron con la vacunación contra el COVID-19 al personal docente. A medio año ya del ciclo escolar 2020-2021, la SEP no ha publicado la estadística sobre los alumnos inscritos en el país, información que serviría para calcular la deserción escolar durante la crisis sanitaria y es que miles de alumnos no cuentan con dispositivos o bien, acceso a medios para recibir clases virtuales, que decir de otras circunstancias como el desempleo de los padres y/o una economía que dificulta cada vez mas el sobrellevar de su dinámica familiar. Esta es la primera vez que dicha información no se encuentra de manera pública en el Sistema de Información y Gestión Educativa, y la dependencia tampoco la ha entregado a la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación, el organismo autónomo encargado de hacer investigación y determinar indicadores de mejora educativa. Recientemente, el presidente López Obrador anunció este viernes pasado, la fecha de regreso a clases presenciales en el estado de Campeche, entidad que se ha mantenido en color verde del semáforo epidemiológico durante varios periodos. El mandatario reconoció que una de las prioridades es que se retomen las actividades escolares en todo el país, y destacó que en Campeche ya fueron vacunados los maestros contra Covid-19, por lo que sería el primer estado en regresar de manera presencial a los salones de clases. El presidente, indicó en la mañanera de este viernes que la fecha tentativa para el regreso a clases presenciales en Campeche sería los primeros días de abril, tras las vacaciones de Semana Santa que serán del 28 al 3 de abril. Precisó que en ese estado hay condiciones para que los alumnos de educación básica vuelvan a la escuela, pues se vacunaron a 20 mil docentes quienes ya recibieron la segunda dosis de la vacuna contraCovid-19; al respecto precisó que cuando se termine de vacunar a todos los adultos mayores se pensará en el regreso a clases presenciales. Pero ¿tan avanzado está Campeche en sus planteles escolares para pensar en el regreso a clases? ¿Qué tiene Campeche que otros estados no? ¿Los alumnos, los maestros, los padres de familia?

La transmisión directa del COVID-19, por contacto persona a persona es la vía más importante de contagio, aunque se han sugerido otras rutas. El virus contenido en pequeñas gotas puede depositarse sobre superficies inertes y mantener su capacidad infecciosa por periodos diversos de tiempo. Regularmente tiene una supervivencia de dos horas a nueve días en metal, plástico y vidrio. En otros trabajos se ha encontrado la presencia del virus en áreas hospitalarias, en objetos en las unidades de cuidados intensivos y en los sanitarios; en estos últimos probablemente vinculado a la excreción fecal del virus, es decir; es un virus, por lo que toda excreta independeintemente de las gotitas de saliva pueden contener el mismo. Sin embargo, existe escasa evidencia sobre su presencia, persistencia y viabilidad en superficies y objetos en ambientes no hospitalarios como oficinas, viviendas, comercios, gimnasios, entre otros, entonces ¿es seguro abrir los establecimientos? La respuesta es: No. Hasta donde se sabe, no se ha realizado una búsqueda de reportes de caso de brotes por posible contagio por superficies, por lo que ésta sigue siendo una importante brecha en el conocimiento sobre la pandemia. Los pocos datos que existen sugieren que el virus contamina objetos de uso común (inodoros, ollas para calentar agua, tabletas electrónicas, entre otros) cuando son utilizados por personas infectadas, que no necesariamente presentan síntomas. Este virus permanece viable desde horas hasta días en superficies como papel, cartón, tela, vidrio, madera, plástico, acero y cubrebocas. ¿Es entonces prudente un regreso a clases?

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.

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