ban-20211115114526
Unknown-1
Capturadepantalla2021-05-12alas201515
previous arrow
next arrow

La semana pasada comentamos las posibles implicaciones que la caravana migrante podría tener en los resultados electorales en Estados Unidos. Este martes 6 de Noviembre se celebran las elecciones intermedias en ese país, y una vez mas, podemos observar como el hoy presidente Donald Trump utiliza la misma estrategia que lo llevo a ganar la elección presidencial en el 2016, el miedo.

En estos últimos días de campaña, los temas centrales de debate han sido la seguridad de la frontera y la caravana migrante, la propuesta del presidente Donald Trump de retirar la nacionalidad a niños nacidos en Estados Unidos que no son hijos de ciudadanos y por supuesto el control de armas y seguridad interna derivado del cobarde ataque contra judíos dentro de una sinagoga.

Trump ha dedicado gran parte de su tiempo a promover a los candidatos republicanos, haciendo declaraciones que fomentan el miedo y encienden los ánimos de los mas conservadores. El presidente de los Estados Unidos declaro esta semana lo siguiente:

“ Muchos miembros de pandillas y gente muy mala están mezclados en la caravana que viene a nuestra frontera sur. Por favor regresen, no serán admitidos en los Estados Unidos si no pasan por un proceso legal. Esto es una invasión de nuestro país, y nuestro ejercito los estará esperando.”

Así mismo comento el 31 de Octubre en Florida, que las prioridades del partido Republicano son “ Fronteras seguras, no al crimen, no caravanas.” Todo esto en un claro intento de obtener una ventaja política, ya que su popularidad ha ido decreciendo y se espera que el partido demócrata pueda presentar buenos resultados en este proceso electoral.

Este martes estarán en juego el total de los 435 escaños del Congreso, 35 de 100 escaños del Senado, 39 gubernaturas, además de un gran numero de posiciones en congresos locales y ayuntamientos. Si bien es cierto, las elecciones intermedias nunca han despertado gran interés o participación en los votantes americanos, esta elección promete una gran afluencia, ya que se ha visto un fuerte activismo por parte de ex Presidentes, figuras publicas y medios de comunicación, derivado de la polarización entre el sector conservador y liberal de ese país.

El Senado es el que representa en si un reto mas difícil para el partido demócrata, ya que, de los 35 escaños por los cuales se esta compitiendo este año, 9 pertenecen a republicanos, 24 a demócratas y 2 a senadores independientes que tradicionalmente votan junto con el partido demócrata. Si consideramos la configuración actual del Senado donde hay 51 republicanos, 47 demócratas y 2 independientes, el partido demócrata necesitaría además de retener sus 24 lugares, ganar por lo menos 4 espacios mas para poder ser mayoría, lo que se percibe difícil.

En cuanto al Congreso el panorama es distinto, están en juego el 100% de las posiciones y aquí se espera que el partido demócrata pueda tener mejores resultados. A pesar de que históricamente los resultados no les favorecen, ya que en 24 años solo han tenido mayoría en las elecciones del 2006 y 2010, y que solo en las elecciones de 1974 y 2006, ha existido una variación mayor a 24 escaños con respecto a la legislatura anterior. El congreso se compone actualmente de 240 republicanos y 195 demócratas, por lo que este ultimo, necesitaría recuperar 23 espacios para lograr los 218 legisladores que representan la mayoría.

El factor clave para que el partido demócrata pueda recuperar estos espacios son los 39 legisladores republicanos, muchos de ellos anti Trump, que decidieron no buscar la reelección, considerando que el electorado americano tradicionalmente favorece la continuidad de los representantes que ocupan un cargo, esto puede significar una gran oportunidad para el partido opositor.

Esta elección es de suma importancia para ambos partidos políticos, porque representa el primer paso hacia la sucesión presidencial del 2020. El control de las cámaras en manos del partido demócrata, representaría una gran derrota política para la administración actual.

OPORTUNIDADES

Esta elección nos ha permitido observar a la distancia el surgimiento de figuras frescas, con ideas distintas y una manera de hacer política mucho mas cercana a la gente.

El caso de Alexandria Ocasio – Cortes, quien compite por un puesto en el congreso federal por el 14vo distrito en Nueva York, es un claro ejemplo. Ocasio – Cortez es una mujer joven, quien se ha venido desempeñando como una activista del movimiento social – demócrata y quien venció en la elección interna al representante actual Joseph Crowley.

Por otro lado vemos el caso del candidato al Senado por el estado de Texas Beto O`Rourke, candidato demócrata que enfrenta a Ted Cruz, quien es actualmente Senador y busco la candidatura presidencial en el 2016 por el partido Republicano. El estado de Texas tiene fuertes raíces Republicanas, pero la campaña que ha realizado O`Rourke ha llamado la atención de propios y extraños, si la elección es tan cerrada como se prevee, definitivamente se convertirá en una figura que dará mucho de que hablar en el plano nacional.

CAMBIOS

Se llego la fecha de la elección intermedia en Estado Unidos, y no paso por las cámaras la autorización del nuevo tratado de libre comercio, T-MEC. Esto definitivamente hará que el proceso por lo menos sea mucho mas lento, ya que es poco probable que el congreso actual lo autorice, todo parecería indicar que seria la nueva legislatura, quienes revisarían el tema. Esperemos y no se convierta en una moneda de cambio, ante la posibilidad de una reconfiguración en las cámaras.

Comentarios
Artículo anteriorSólo 25% de mexicanos con hemofilia tienen cuidados necesarios del sector salud
Artículo siguienteNo hay interés en resolver caso del Isssteson