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El problema de la basura espacial es real y cada vez más grave. Según un estudio del Centro de estándares e innovación espacial, se cree que existen más de 760.000 objetos en órbita con un tamaño mayor a 1 centímetro. A medida de que más satélites y piezas de naves antiguas dejan de funcionar y quedan en el espacio, este problema continuará empeorando.

Qué busca Japón al desarrollar el primer satélite de madera

Es por esto que algunas empresas y agencias espaciales trabajan en sus propias soluciones. La ESA de Europa, por ejemplo, está desarrollando una nave que recolectaría las piezas más grandes de basura espacial. Sin embargo, investigadores de la universidad de Kyoto y la compañía Sumitomo Forestry trabajan en una solución que podría resultar realmente práctica: satélites de madera que se desintegren por completo al reentrar a la atmósfera, tras finalizar su vida útil.

Actualmente, las piezas de basura espacial que caen a la Tierra se incendian y desintegran, pero eso no significa que no supongan un riesgo de contaminación para el planeta a largo plazo, según Takao Doi, profesor de la Universidad de Kyoto y astronauta que visitó la Estación espacial internacional en 2008. “Estamos muy preocupados de que los satélites que reentren a la atmósfera terrestre, al incendiarse, dejan pequeñas partículas de alúmina que pueden permanecer en la atmósfera durante muchos años”, aseguró Doi.

Es por esto que están experimentando con distintos tipos de madera para crear satélites, desarrollando materiales basados en la madera que puedan resistir cambios drásticos en la temperatura y la luz solar. El siguiente paso en su investigación será el desarrollo del modelo de ingeniería de los satélites y, después, fabricar algunos modelos de prueba. Con suerte, en algunos años Japón podría poner en órbita los primeros satélites parcialmente ecológicos en la historia. 

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