Confusión viral

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Más allá de si es verdad o no el contagio por Covid-19 del presidente Andrés Manuel López Obrador, el problema más importante que enfrentamos en México, es que el gobierno de este país quedó fuera de las adquisiciones registradas y pactadas de vacunas con las empresas farmacéuticas. 

Al estilo, como ya se hizo común en el curso de la pandemia, fallaron los cálculos de los “científicos” mexicanos, ya que acompañado del desdén criminal y la frivolidad con que trataron la peligrosidad del virus hasta casi a mediados del 2020, también fueron negligentes en el proceso de negociación que garantizara ser tomados en cuenta en el mercadeo de los biológicos. 

Es que no creyeron ni previeron lo que se venía encima y a sus mensajes y conductas displicentes porque aseguraban que el Covid-19 era menos riesgoso que la influenza y que no requería de atención especial para hacerle frente, se suma a que similar actuación tuvieron en la tarea de hacer lo necesario para que los mexicanos tuviéramos acceso a las vacunas. 

Muy tarde se dieron cuenta de sus imprevisiones y ya cuando las farmacéuticas tienen comprometidos sus volúmenes para venta, han emprendido desesperadamente la búsqueda de alternativas, como la vacuna rusa, luego que además México no fuera incluido en los beneficios del Fondo de Acceso Global para Vacunas Covid, COVAX por sus siglas en ingles. 

A ver si ahora lo usa

Habrá qué ver en qué queda eso de los 24 millones de vacunas Sputnik prometidas por el gobierno ruso, ya que además de dudarse de su efectividad, no se sabe de ningún calendario de entregas y no vaya resultar como las entregas de lotes de la vacuna Pfizer que supuestamente estaban aseguradas y que por lo visto, ya no se acuerdan. 

En dicho contexto, para acabarla de fregar se intensifica la inconformidad ciudadana porque las pocas vacunas donadas, buena parte de ellas están siendo aplicadas en los llamados servidores de la nación que no son otros que las camisas pardas cuya intervención solo representa el interés político electoral de la 4T en esta calamidad nacional, y luego su aplicación a maestros en Campeche, sin que tengamos idea de los criterios para tomar ese tipo de decisiones por encima de profesionales de la salud que han pagado un alto precio en vidas y contagios. 

Y lo más grotesco del caso, es que su persistente negativa para abrir a estados y empresarios su participación en la compra de vacunas, fue fundamentada en que el proceso de aplicación se pervertiría por motivos políticos, dejando pasar meses en los que con la suma de esfuerzos de todos, se pudo hacer acopio de millones de biológicos. 

Histórica la irresponsabilidad criminal de López Obrador y sus congéneres Jorge Alcocer y Hugo López Gatell, a quienes a lo largo de los meses estuvieron desestimando la magnitud de la pandemia y tomaron medidas acordes a tan poco sentido de urgencia y que ahora ante el sufrimiento de cientos de miles de familias que han perdido a un ser querido o sufrido las peripecias de lidiar con sus contagios, hasta derivaron responsabilidades a gobiernos estatales e iniciativa privada para que participen en la compra de los biológicos. 

Claudia Pavlovich

Demasiado tarde, porque las principales farmacéuticas ya anunciaron que no tendrán volúmenes disponibles en los próximos meses, aunque en nuestro vaso podríamos confiar en la reconocida capacidad de gestión de la gobernadora Claudia Pavlovich que podría conseguir al menos para inmunizar a la totalidad del personal sanitario de la entidad, que ya veremos después a como nos toca al resto de los sonorenses. 

Pero curioso el caso de que la información que reservó el gobierno federal respecto al proceso de adquisición de vacunas contra el Covid-19, es la que exige que den a conocer gobiernos estatales e instancias del sector privado que han impulsado la descentralización de esa estrategia en México. 

Por lo demás, poco o nada se sabe del estado de salud del presidente, mientras se generaliza la información respecto a que podrían ser más de 100 personas las que tuvieron contacto con él de forma cercana en días anteriores al sábado cuando sintió los primeros síntomas y que a pesar de eso, insistió en ir de gira a Nuevo León y San Luis Potosí, donde sostuvo toda una diversidad de reuniones donde la mayoría de los participantes siguió su ejemplo y no se pusieron cubrebocas. 

No podría ser de otra manera, ya que si durante toda la pandemia se negó a acatar elementales protocolos de salud, no iba hacerlo en esta ocasión y sabe Dios sobre cuantos haya desparramado su porquería y que ahora deben estar en ascuas si es que en efecto creen que es verdadero el contagio.   

Antonio Astiazarán

Por lo demás y de regreso a la grilla local, donde no hay mucho de donde escoger y/o la tómbola y encuestas cuchareadas se encargan de eso, resulta relativamente sencillo seleccionar candidaturas para puestos de elección popular, no así cuando se trata de estructuras grandes sobradas de recursos humanos y cuyo momento histórico es de fuerte atracción ciudadana. 

O sea, la diferencia la hacen las filas largas o cortas de aspirantes y ahí es donde se establecen las diferencias entre oportunistas que cambian de partidos como de calzones y militancias leales, con compromisos ideológicos y con visión para identificar la mejor estrategia, para sin importar si se cumplen o no ambiciones personales, ser parte del esfuerzo para que le vaya bien a Sonora. 

Viene al caso lo anterior a propósito de la cartita con que David Figueroa Ortega pretendió justificar ante su “amigo” Ernesto Gándara Camou, su decisión de saltar del proyecto de la Alianza Va Por Sonora al Partido Movimiento Ciudadano, en un contexto que ya descarnado, no es otra cosa que en el reparto de candidaturas, Ricardo Bours Castelo le satisfizo lo que no le satisfizo Ernesto Munro. 

Como mano en la definición por la alcaldía de Hermosillo, al PAN y a sus liderazgos les correspondió realizar el cabildeo y negociación con su excompañero de partido y evidentemente el expanista no percibió tener alguna oportunidad de lograr su obsesión, lo cual tradujo con una catilinaria reduccionista como si tal aspiración fuera por derecho divino y por encima de Antonio Astiazarán, Ernesto de Lucas y Norberto Barraza. 

Rosa Elena Trujillo

Si bien creemos que es muy fuerte el liderazgo de Ricardo Bours Castelo en el PMC y si él ya lo decidió, el de Agua Prieta será candidato a la alcaldía de Hermosillo, sería interesante ver cuál sería su reacción si por ejemplo Rosa Elena “la Pinky” Trujillo Yanes o el mismo Carlos León pelearan dicha candidatura, que por supuesto tendrían mayor legitimidad y apoyo. ¿También se daría a la fuga?. 

Miren, no sólo se trata de reparto de candidaturas y más tratándose en una alianza en la que convergen tres organizaciones partidistas con estructuras en todo el estado, si no que se trata de un complicado proceso donde en una mesa permanente de trabajo con representantes del PRI, del PAN y del PRD, se analizan perfiles, se concilian propuestas, se hacen previsiones para cumplir disposiciones de ley en materia paritaria; de edades y demás, todo con el fin de que el producto sea el más competitivo para distritos y municipios, que eviten divisiones y que garanticen que ya en ejercicio de sus encomiendas en alcaldías y en el Congreso del Estado, respondan al interés de sus representados. 

Se dice fácil, pero resulta sumamente complicado según fuentes allegadas a dichos trabajos, quienes nos confirman la seriedad y profesionalismo como se desarrolla ese proceso de selección, que en el estado actual de la etapa electoral, no hay definiciones firmes todavía, con lo que se confirma que los supuestos amarres con tal o cual en algunos municipios no pasan del terreno de la presunción, aunque hay avances en una docena de casos. 

A estas alturas del partido lo único firme por rumbos de la Alianza Va Por Sonora es la candidatura a la gubernatura de “El Borrego”, a cuya postulación el pasado sábado por parte del PRI, sigue dicho protocolo de postulación por parte de la convención estatal del PAN este próximo sábado, en tanto que el PRD hará lo propio en su asamblea estatal del martes siguiente. 

Gastos de las precampañas

Concluido dicho trámite, entonces si toda la atención estará fija en la definición primero del paquete de aspirantes a las diputaciones locales y luego, casi junto con pegado las de las alcaldías o sea, no hay que comer ansias ni entrar en ondas davidianas. 

Y en efecto, la autoridad electoral ya dio a conocer los gastos de precampaña de los aspirantes a la gubernatura, con Bours Castelo apoquinando tres millones 262 mil 885 mil pesos; “El Borrego”, un millón 81 mil 800 pesos y Alfonso Durazo, 751 mil 18 pesos, aunque en este último caso la erogación se dispararía si se hubieran sumado las gorreadas en pisteadas y comilonas con cargo a invitados queda bien, así como el gasto asumido por ayuntamientos por hospedaje para él y la nube de guaruras, asesores, tarjeteros, maquillistas y carga maletas de su obesa comitiva. 

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