Incredulidad

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Mal por la creciente incredulidad popular sobre el contagio por Covid-19 del presidente Andrés Manuel López Obrador; bien porque la presunción de que se trata de una faramalla distractora, deriva en que su vida no corre ningún riesgo. 

Después de tantas mentiras y artimañas mediáticas a lo largo de su gestión, resulta lógica la baja en los índices de credibilidad, a pesar de que su temeraria y desdeñosa conducta frente a los riesgos de contagio lo hacía candidato idóneo, cuando hay tanta gente que a pesar de acatar las medidas de protección, han sido víctimas del cruel y despiadado virus. 

A fin de cuentas, a este reportero le vale sorbete lo que ocurre en Palacio Nacional, mientras mi hermano menor y su esposa dan la batalla contra ese padecimiento en condiciones limitadas y muy remotas a la atención que pudiera recibir el presidente en caso de que sea real dicho contagio, contraste que queda marcado en las familias de más de un millón 700 mil contagiados y 150 mil fallecidos. 

Simulación o no, el hecho es que la convalecencia obligada de López Obrador manda a segundo término la revelación que señala que México no está en la lista de países que compraron vacunas contra el Covid a los diferentes laboratorios dada a conocer por la ONU y por ende, no aparece calendario de entregas, costos ni nada e incluso tampoco está integrado al programa COVAX, diseñado para garantizar abasto de los biológicos a países pobres. 

Olga Sánchez Cordero al relevo

Muy conveniente el anunciar el famoso contagio presidencial en estos momentos, cuando además se da a conocer el plan B, que no es otro que recurrir a Rusia para la dotación de 24 millones de dosis Sputnik, aunque como se sabe, aún no está aprobada por la Organización Mundial de la Salud, circunstancias que dimensionan la dramática realidad de la actual emergencia sanitaria en México. 

En todo este entorno de incredulidad, permea la certeza de que si en efecto resultó contagiado, López Obrador es responsable de sus propios males y en todo caso había tardado en ser portador del virus, dada sus ostensible y propagandizada negativa de usar cubrebocas, utilizar gel antibacterial e insistir en sus giras por todo el país y en realizar sus mañaneras. 

Incluso, esa conducta para muchos infantil, desdén absurdo, pronósticos fallidos y hasta recomendaciones estúpidas, derivó en un pésimo ejemplo entre sectores ciudadanos, que sumados los criterios “libertarios” de no obligar a nadie a acatar medidas básicas de protección, tienen a México en la mayor calamidad de la historia. 

Pues por lo pronto, nada debería inquietarnos respecto a la salud presidencial, ya que dispone de cuidados de primer mundo y lo mejor de todo es que dados los protocolos sanitarios, al menos de forma presencial no habrá mañaneras en los próximos 14 días, sin que sepamos cómo tal protocolo se aplicará en el caso de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, ya que ella también está inscrita en la cadena de contactos que sostuvo López Obrador de forma cercana y sin cubrebocas en los últimos días, al igual que una treintena de personajes con los que sostuvo reuniones. 

No sirvieron supercherías ni demagogias

Es que a Sánchez Cordero le fue encargada la ingrata tarea de conducir ese ejercicio diario que expone a representantes de medios de comunicación obligados a escuchar catilinarias inocuas ahora de parte de una señora que sin duda es factor de alto riesgo, así como es el caso del presidente que arrastra varias comorbilidades. 

Otro aspecto positivo qué resaltar, es la posibilidad de que así no sean graves los presuntos síntomas del virus en la humanidad del tabasqueño, lo hagan reflexionar y lo lleven a ser empático ante tanto sufrimiento de millones de familias y dejar de frivolizar con la mortal estadística y sobre todo, arrastrar con su buen ejemplo, acatando los protocolos sanitarios. 

Así las cosas, de ser real el padecimiento presidencial, quienes le tienen estima deberían sacar del tratamiento al subsecretario Hugo López Gatell y a Jorge Alcocer, porque de acuerdo a la experiencia mundial, el Covid-19 es muy resistente a la politiquería y no se cura con supercherías y mejor lo deberían dejar en manos de profesionales de la medicina. 

Bueno, con López Obrador presuntamente convaleciente por contagio, atrás quedan sus irresponsabilidades y desdén criminal que lo llevó a frivolizar con recomendaciones de usar estampitas y amuletos como protección; a asegurar que si no se mentía, traicionaba ni robaba no se contagiaría, hacer pronósticos nunca cumplidos sobre el fin de la pandemia y hasta considerar que el virus solo causaba un simple resfriado, incluso menos riesgoso que la influenza. 

David Figueroa se cuelga de la liana MC

En ese contexto, prevalece la sospecha respecto a que el presidente, tal como sería lógico y por interés de estado, ya fue vacunado, lo cual acrecienta las dudas sobre la veracidad de su contagio y que más bien se trata de una faramalla distractora que tan dados son a realizar los cuatrotenianos. 

Por otra parte, en asuntos más terrenales, extraño, por no decir otra cosa, el deslinde de David Figueroa Ortegarespecto a la Alianza Va Por Sonora y su expreso compromiso de sumarse al proyecto que encabeza en Sonora Ernesto Gándara Camou, que al parecer estaba condicionado a que él iría por la presidencia municipal de Hermosillo. 

Pues no es así, porque de buenas a primeras y alegando que la asociación entre el PRI, PAN y el PRD solo van por el reparto de posiciones –como si en otros partidos no fuera igual—anunció que se sumará al Partido Movimiento Ciudadano en donde al parecer le garantizaron que ellos sí le cumplirán con esa obsesión que ya arrastra desde el proceso electoral pasado. 

No creímos que esa veleidosa conducta fuera parte de la personalidad del de Agua Prieta, al parecer todavía con fuerte acumulación de rencores en contra de Norberto Barraza Almazán, con quien como se recordará sostuvo acre confrontación en la definición de la candidatura independiente por la alcaldía capitalina en la elección del 2018 y que ahora replica dado que el exfuncionario municipal también está en la polla para representar a la alianza en esta demarcación. 

Ernesto de Lucas

A fin de cuentas, decidió ya no ser parte de ese proceso de definición y deja el camino libre para los otros perfilados, el ya mentado Barraza Almazán, Antonio Astiazarán Gutiérrez y Ernesto de Lucas Hopkins, sin que tengamos idea de cómo caerá entre militantes del MC que otro externo se quede con otra parte del pastel de candidaturas, lo cual ocurre en buena parte de los municipios y distritos donde tiene presencia ese partido. 

Luego de demostrar su competitividad en el proceso electoral pasado, “El Pato”, debería ser perfilado para sacarse la espina, pero como al parecer está destinado a rescatar uno de los distritos electorales federales, nuestra siguiente opción es “El Toñito”, en tanto que Norberto quedaría reservado para contender por una diputación local, aunque esa definición sigue pendiente para efectos públicos. 

De acuerdo a la anterior elucubración, si el guaymense gana la alcaldía se mantendrá la circunstancia actual, donde una foránea es la mandamás en el palacio municipal, aunque en el caso del eventual candidato aliancista, sí tiene un gran arraigo en la Capital de Sonora, al igual que “El Pato”, a pesar de ser nativo de Magdalena. 

Pero no hay que desdeñar la identidad de Barraza Almazán con los hermosillenses de a pie y su paso en la política regional como hombre sin partido y ciudadano, lo cual si bien podría considerarse como un experimento frente a los retos de la próxima elección, al menos representaría una novedad al ser postulado por organizaciones partidistas de alto nivel competitivo. 

Ernesto Munro

No hay que olvidar que en la distribución de candidaturas pactada entre liderazgos de la Alianza Va Por Sonora, el PAN tiene mano en la alcaldía de Hermosillo, instancia que a lo mejor fue parte de la frustración de Figueroa Ortega, luego que en el pasado abandonó barco porque no fueron satisfechas sus aspiraciones personales, sin que ahora su alardeada amistad y compromiso con “El Borrego”, ni el dirigente estatal del PAN, Ernesto Munro, evitaran que se fuera con su música a otro lado. 

Por otra parte, como abundan quienes tienen la tormenta encima y no se arrodillan ya que mientras el incontenible avance de la pandemia obligaría a endurecer restricciones de movilidad y de concentración de personas, hay quienes exigen todo lo contrario. 

Fuera de toda proporción la exigencia de asociaciones de vendedores de alimentos y de locales para fiestas en Hermosillo, para que se extiendan los horarios de operación ahora sujetos al límite de las ocho de la noche, alegando que su clientela es más noctámbula. 

Sabe qué no entienden respecto a la necesidad de quedarse en casa y que a mayor oferta de tiempo para efectos de consumo o de diversión, hay más riesgos de acumulación de personas en espacios públicos y valiera más que reconsideraran sus exigencias, ya que si no se logra contener el virus, podría llegarse el caso que ni siquiera pudieran operar hasta las ocho de la noche. 

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