Bernardo Elenes Habas
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Bernardo Elenes Habas

Que el Consejo Político Municipal decida candidatos.- Ante las complicaciones internas de grupos que frenan la plataforma electoral del PRI en Cajeme, aunado a la indiferencia de las dirigencias nacional y estatal, proponen que funcione el máximo órgano interno del tricolor.

Bernardo Elenes Habas

En mi Vertiente de viernes 26, hice correr el agua de una realidad evidente, en torno al trance que enfrentan el PRI y Morena como partidos destinados por sus coaliciones a definir candidatos a la alcaldía de Cajeme, y la forma en que ese ejercicio interno se les viene complicando grandemente.

En mis andares de reportero, durante días de guardar sana distancia, me encuentro con amigos que son integrantes del Consejo Político del PRI Cajeme, quienes reconocen el filo de mi crítica al no haber podido el PRI, hasta el momento, encontrar la fórmula que satisfaga a todos los grupos, donde, ciertamente, dijeron, “se conjugan fuertes intereses y nadie quiere ceder sus activos ¡aunque muchas de esas cuadras no los tengan!”.

Pero lo más grave de todo, me indicaron, es que ni las dirigencias estatal y nacional han mostrado interés por encontrar soluciones a una herida que se está dejando crecer, considerando que el plazo fatal para registrar candidatos está marcado por el IEE del 4 al 8 de abril, y aún no hay nada “sólo aproximaciones, como bien lo escribiste”.

Reconocen que quienes encabezan los grupos de poder no están sopesando la realidad que se vive, “no quieren admitir que se trata de una emergencia para la que se requiere sacrificio y humildad, debiendo quemar ambiciones personales, sumando esfuerzos con los personajes más viables para dar una batalla digna con posibilidades de triunfo, porque debe tenerse presente que jamás se podría operar correctamente desde esas pasiones egoístas”.

Los consejeros a que aludo (cuyos nombres me reservo), están madurando la alternativa de que las estructuras de mando nacional y estatal autoricen la posibilidad de que los aspirantes (ya no son en estos momentos precandidatos, ese nivel concluyó con las precampañas y le corresponde ahora a los partidos hacer su labor interna) a diputaciones locales, presidencia municipal y regidores, se registren ante el Consejo Político Municipal, y ya teniendo ese avance sustantivo, programar una reunión en la que estén presentes todos los integrantes del Consejo (alrededor de 350 propietarios), en la que se elija a los candidatos en base a méritos, trazado político y humano, experiencia, conectividad no solamente con la militancia sino con la ciudadanía.

Tienen cierto quienes le dan forma a esta posibilidad de elección interna, que el Consejo Político Municipal estaría actuando con madurez y solvencia, alejado de ambiciones menores que sólo conducirían a la derrota, y sí contemplando un horizonte plural para que Cajeme sume su esfuerzo a la gran causa que los tiempos reclaman.

Esa misma asamblea, me dicen, “se sellaría con la toma de protesta a los candidatos nominados, misma que por estatuto debe realizarse”.

Ahí está, pues, la intención clara y sin egoísmos personalistas o de grupos, de un puñado de priístas, quienes entienden que no habrá mañana en la lucha por la alcaldía de Cajeme, de no despojarse sus grupos, sus militantes, sus notables, de la arrogancia que era parte de sus genes, cuando el PRI transitaba los caminos autosuficientes de la “dictadura perfecta”.

Le saludo, lector.

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