La danza de los números y los votos

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La demoscópica lectora, el encuestado lector han aprendido, a fuerza de sorpresas, que las casas encuestadoras han venido ‘chafeando’ considerablemente en los últimos procesos electorales y realmente son excepcionales aquellas que se acercan ligeramente al resultado final de los procesos electorales.
Son, sin embargo, las únicas herramientas científicas (no todas) con que contamos, más allá de la intuición o las expectativas personales, para calibrar tendencias previo a la jornada electoral.
Ayer escuchaba en Radio Fórmula a Roy Campos, uno de los más experimentados encuestadores expresar que en los últimos meses las holgadas ventajas con que contaba Morena en 12 de los 15 estados donde habrán de renovarse las gubernaturas se han ido cerrando y las elecciones no serán de ninguna manera un día de campo.
Entre la pandemia, los yerros gubernamentales y la integración de una alianza opositora han incidido para estrechar los márgenes en varios estados, entre los que se cuenta Sonora.
Los dichos del señor Campos coinciden con la más reciente encuesta de la empresa Demoscopia Digital, que arroja datos interesantes, sobre todo porque incluye los resultados de ejercicios realizados en los meses de enero y febrero de este año y en ellos se muestran ligeras modificaciones en los números de cada partido y candidato.
Si la alianza Morena-PT-PVEM tenía en enero 35.4%, para febrero cayó a 33.2%.
En ese mismo lapso, la alianza PRI-PAN-PRD creció de 27.5% a 28.6%.
Esa tendencia se mantiene con los dos principales precandidatos: Alfonso Durazo pasó de 36.2% a 34.1%, mientras que Ernesto “El Borrego” Gándara Camou pasó de 26.3% a 28.7%.
Ricardo Bours subió de 3.8% a 4.5%, números que lo colocan aún muy lejos de la verdadera disputa por la gubernatura.
Ahora bien, ¿qué significan esos porcentajes en términos de votos? En un escenario optimista en el que salieran a votar un millón de sonorenses, cada punto porcentual significaría 10 mil votos. Es decir, que si hoy fueran las elecciones, Alfonso Durazo le ganaría a Ernesto Gándara con poco más de 50 mil votos, lo que no es una diferencia menor.
Ricardo Bours obtendría 45 mil votos, poco más de la mitad de los obtenidos por los candidatos de Movimiento Ciudadano a diputados locales en 2018.
Hay que considerar también que en esta encuesta aparece un porcentaje de 29.7 de indecisos. Ojo: no son abstencionistas, sino electores que están observando los movimientos, los personajes, las propuestas para tomar su decisión, y que suman casi 300 mil.
Es decir, la suma de todos esos votos proyectados en la encuesta nos acercan, efectivamente, al millón de sufragios que se espera colectar en las urnas el próximo 6 de junio.
Digo que el millón de votantes sería un escenario optimista, pues fue lo que ocurrió en 2018, cuando con todo y la ola ‘Peje’, en Sonora apenas salió a votar la mitad de la lista nominal, que es de 2 millones 104 mil. Este año, no se sabe lo que vaya a ocurrir, pero por los efectos de la pandemia se anticipa que la afluencia a las urnas será menor.
Pero hay un dato que no viene en esa encuesta, sino que corresponde a un hallazgo interesante.
En la elección 2018, Morena obtuvo 434 mil votos (en la suma de sus candidatos a diputados locales), y su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador rebasó los 500 mil, llevándose más de la mitad de los votos totales. Fue una verdadera paliza, aunque esta vez AMLO no estará en la boleta, al menos gráficamente. 
Los candidatos a diputados por el PRI, el PAN-PRD y MC se llevaron 293 mil, 251 mil y 73 mil votos respectivamente.
Estamos hablando de una ventaja de más de 14 puntos (140 mil votos) de Morena sobre el PRI, y de más de 18 (180 mil votos) entre Morena y el PAN.
¿Ya captaron?
A estas alturas del incipiente proceso electoral, el candidato de Morena y sus aliados a la gubernatura tiene una ventaja de 5 puntos sobre el candidato de la coalición Va por Sonora. 
Es decir, de aquella ventaja de más de 140 mil votos con los que Morena avasalló al PRI, unos 90 mil ya no están en condición de votos cautivos. 
Quizás se encuentren en la franja de los indecisos y de último momento decidan refrendar su apoyo, pero quizás no. En dos años han pasado muchas cosas y más que van a pasar en los meses por venir. Variables insospechadas que podrían mover el tablero considerablemente.
Asumo que estoy bordando sobre la más pura y llana especulación, pero los números fríos están ahí y muestran que en general, Morena es el partido que ha perdido más votos de 2018 a la fecha. Si no fuera así, Alfonso Durazo debería aparecer con al menos un 50 por ciento de las preferencias, pero aparece con 34.
Hay también un dato curioso. El candidato de la coalición Va por Sonora, Ernesto Gándara, con 28.7% de preferencias estaría sumando prácticamente los mismos votos que obtuvo el PRI en 2018 (29.3%), pero no se reflejan por ningún lado los votos del PAN, que fueron más de 250 mil, lo que confirma que la alianza no suma aritméticamente los votos de una y otra fuerza.
Si así fuera, El Borrego aparecería con más de 50 por ciento de las preferencias, lo que evidentemente no sucede. ¿En dónde están esos votos? Quizás una buena parte también en la franja de los indecisos, lo que resultaría raro porque los panistas no suelen esconder su intención de voto. A menos que la alianza los haya desconcertado de tal manera que provocara esa reacción.
Lo que parece comprobable es que el voto duro del PRI se mantiene casi igual que en 2018 (en cerca de 300 mil votos); el de Morena no puede decirse que se ha desinflado, porque el medio millón de votos obtenidos en 2018 no es su voto duro, sino producto de una coyuntura muy específica en la que intervinieron una larga suma de factores, que en dos años no permanecen igual. El voto duro del PAN, todo parece indicar, se ha dispersado.
Vistas así las cosas, sólo queda pensar que a cuatro meses de las elecciones, por lo menos en Sonora la moneda está en el aire.
II
Pues finalmente el ex director de Servicios Públicos Municipales del ayuntamiento de Hermosillo, Norberto Barraza despejó dudas y anunció ayer por la mañana que se sumaba a la coalición Va por Sonora. 
Eso no significa que tenga amarrada la candidatura por la alcaldía, ya que tanto el Pato de Lucas como Antonio Astiazarán siguen en la pelea, y los mandamases de los partidos coligados tendrán que definir en los próximos días sobre ese delicado punto.
Delicado, porque estamos hablando de la contienda en un municipio donde no sólo se disputa la presidencia municipal, sino que el candidato a ese cargo suma (o resta) votos al candidato a la gubernatura.
Y no estamos hablando de pocos votos, sino de una cantidad tal que pudiera ser la diferencia, si se considera que en Hermosillo, para ganar se necesitan más de cien mil votos.
Todo mundo está en estos momentos arrastrando el lápiz sacando cuentas.
Ya veremos.
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