“Luz verde” a la Imervectina contra el Coronavirus

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CRITICA 

GASPAR NAVARRO 

“Luz verde” a la Imervectina contra el Coronavirus 

Los hermosillenses que están en Riesgo Máximo por el Coronavirus andan muy consternados por la suspensión de las Fiestas de la Candelaria en esta capital, y porque se dejaran de vender 14 mil tamales, ventas que serían ingresos para financiar a la Iglesia de Villa de Seris. 

Así como en Hermosillo, en otros municipios también cancelaron las fiestas patronales como medida preventiva contra el contagio del Coronavirus, mismo que sigue implacable en Sonora, aunque con un ligero descenso en las cifras oficiales, pues este lunes registraron cerca de 200 casos positivos un una decena de fallecidos por el virus, contrastando con los 600 contagiados de hace unos días. 

El alarmante incremento de casos positivos de Covid-19 fue atribuido a las fiestas decembrinas, donde el fandango del Lupe-Reyes ocasionó reuniones familiares y de amigos que hicieron que el virus se expandiera de manera acelerada hasta nuestros días, luego de unos meses que estuvo a la baja. 

Los sonorenses y los mexicanos en general son fiesteros por naturaleza, y ni el virus mortal evitará las próximas reuniones y festejos por el 14 de Febrero “Día de la Amistad” o de los enamorados, con lo cual podría haber otro ligero repunte de la pandemia en la entidad. 

El relajamiento de medidas también es provocado por los anuncios del gobierno federal de que ya se está domando a la pandemia, y que habrá vacunas para todos, aunque estas sean “patito” como la rusa Sputnik V que sigue en fase 3 o en período de prueba pero a los mexicanos los agarrarán como conejillos de indias con el aval de la Cofepris porque no hay más para ofrecer resultados en tiempos de elecciones. 

Tal vez por esa razón de quedar bien “sacando el conejo del sombrero”, la Secretaría de Salud federal dio luz verde a que los hospitales privados receten el medicamento Ivermectina y Azitromicina para tratar a pacientes infectados por el Covid-19. 

Tuvieron que morir 159 mil mexicanos y que se infectaran un millón 870 mil personas en el país, para que las autoridades sanitarias federales luego de diez meses de pandemia dieran luz verde al uso de la Ivermectina, medicamento que se utilizaba de manera general para matar parásitos intestinales y ahora es la solución para contener el virus en su etapa inicial. 

Hace unos días me tocó ver un video en redes sociales donde aparecía la alcaldesa de Hermosillo, Célida López Cárdenas, con un médico especialista del Issste, donde el galeno dijo que ya en todos los hospitales de esa institución tenían autorizado recetar la Ivermectina a sus pacientes afectados por el Coronavirus.  

El doctor del Issste habló maravillas del medicamento mata parásitos que desde hace diez meses se ha usado sin el aval oficial para tratar casos de contagiados, con el consecuente aumento del precio del medicamento. Hace unos cuatro meses dos pastillitas de Ivermectina tenía un sobre precio de 300 pesos, y ahora me dicen que ha llegado hasta 900 pesos, y hay escasez en las farmacias. 

Dicen los que saben que la alcaldesa capitalina Célida López Cárdenas, cuando se contagió con el Covid-19 no solo se trató la enfermedad con Imervectina y Azitromicina, sino también con Dióxido de Cloro, y a los pocos días reapareció en la vida pública como si nada hubiera pasado, pues ni las temidas secuelas del virus se le notaron, ni se le siguen notando, por lo que sospecho que quedó rechinando de limpia con esos medicamentos que en ese tiempo eran satanizados en el sector de Salud pública. 

Bueno, cualquier persona en momentos en que está en riesgo su salud y su vida por una enfermedad que la ciencia médica no puede curar, recurre hasta a yerbas o chamanes ante la incapacidad médica, como los que van a Punta Chueca a “fumar sapo” para sentirse mejor de sus males, sobre todo espirituales, o los mismos náufragos a la deriva en el mar abierto que ante la escasez de agua se ven obligados a tomar sus propios desechos del riñón para tratar de no morirse de sed.  

Por lo anterior, los contagiados del Covid-19 no dudan en recurrir al Dióxido de Cloro y a la Ivermectina y Azitromicina para tratar esa enfermedad, porque no hay medicamento eficaz para ese mal, y los pacientes que son hospitalizados pocos pueden salir y vivir para contarla. Y en ese negro escenario, las vacunas anti virus no tienen para cuando llegar a México, mucho menos a Sonora.  

Y como no hay vacunas anti virus, le dieron luz verde a recetar la Ivermectina y Azitromicina a pesar de que el Panel Multidisciplinario de Expertos de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, las mantienen vetadas porque consideran que no hay evidencia científica para recomendar el uso contra el Coronavirus en ninguna de sus etapas de la enfermedad viral.  

Sin embargo, en la Ciudad de México y en hospitales del Issste y dicen que hasta del IMSS suministran Imervectina y Azitromicina a los pacientes infectados por el virus SARS-CoV2, porque las autoridades detectaron que ese fármaco antiparasitario había tenido efectos positivos para detener la replicación del virus, por lo que son recetados a pacientes ambulatorios.  

Desde luego que no hay que automedicamentarse, sino recurrir a un médico a los primeros síntomas sospechosos de un posible contagio de Covid-19, porque esos fármacos sobre todo el Dióxido de Cloro se tienen que tomar bajo riguroso tratamiento médico. Como decía Lolita Ayala, es información que sirve. (g_navarro_ruiz@hotmail.com)

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